31 de diciembre de 2010

2010

Este año pasaron muchas cosas. Buenas, malas... ¿el balance? Tiendo a ver todo negativo, aunque de a poco, poquito, intento cambiar eso de mi. As´que esta vez, le voy a poner onda.
No puedo quejarme del todo. Más que nada por la gente que me rodeó, la que sigue estando con el paso del tiempo (y una en particular a pesar de estar a miles de kilómetros, cuya presencia se siente como si siempre estuviera al lado mío), la gente nueva increíble que apareció. Mi inigualable bastón amoroso que siempre está para ayudarme a seguir (y como buen bastón, a pegarme cuando me lo merezco :P). Y fueron varias las veces que lo merecí, je.
El año que viene me espera con facultad nueva (misma carrera, no os asustéis, ya me recibo), con mucha expectativa. Con voluntad para seguir en la búsqueda de un trabajo nuevo, con voluntad para ponerle ganas a todo lo que esté por venir. Ganas de seguir conociendo rincones increíbles de este país. ¡Ganas! El 2011 me encuentra con ganas.

Les deseo muchas ganas a ustedes también. Gracias por estar ahí, por leer, por los comentarios, por la genial compañía que fueron durante todo este año y los años anteriores.
Empiecen con el pie derecho, beban muchas cosas ricas, abracen a las personas que quieren, y sobre todo... disfruten mucho.
¡Feliz 2011, geniales lectores!

30 de diciembre de 2010

oSequios

La época de fiestas, aparte de todo, nos trae algunos de esos regalos que jamás pensaríamos en adquirir para nosotros mismos, porque no nos gustan para nada.
A continuación, una pequeña lista de los que me acuerdo y los que, casi siempre, alguno cae en la repartida.
  • Camisones: No uso. En invierno duermo con cualquier pantalón largo calentito que haya y remera, o algo más abrigado (mi casa es una heladera). En verano, no hay ropa que valga, bombacha y gracias.
  • Reloj: No uso tampoco, no me gusta estar pendiente de la hora, y cuando necesito saberla uso el celular. La fiaca de sacar el celular a cada rato de donde lo tenga, logra que deje de ser esclava del tiempo.
  • Bombachas rosadas: Generalmente las que nos regalan son horrendas, así que terminan criando polillas en el fondo de un cajón. Qué dulces pueden ser los familiares a veces...
  • Ropa en general: Jamás la pegan. Y no soy tan complicada eh, algo negrito alcanza. Pero insisten en querer imponerme algún color X, o algo "a la moda", frase que madre ama particularmente (y yo, obviamente, la detesto con el alma).
  • Anillos: Este tipo de regalos, antes que nada, necesariamente implicaría que averigüemos el talle de la persona a quien vamos a dársela. Pero como eso nunca sucede... el anillo nunca sirve. Ni hablar de saber el estilo del otro, a mi hasta me regalan anillos llenos de brillantes y pelotas con brillitos. Ídem que bombacha rosa: criando polillas en el fondo de un cajón.
De todos estos venía safando, hasta que hoy recibí un reloj. ¿Qué decir en ese momento? Le dije que muchas gracias, uy, no tenía, voy a volver a usar. Me lo puse media hora y ya se me tornó molestísimo.
A que ustedes también tienen una lista de cosas inútiles navideñas (también catalogan para cumpleaños, desde ya)

29 de diciembre de 2010

Esa leyenda llamada Papa Wel

Siempre me gustó la navidad, de pequeña, por la llegada de Papá Noel. El ver los regalos al otro día, y tiernamente esperar algún juguete, la casita de pinypon, alguna muñeca...

La realidad me pegó en la cara cuando una compañerita de la primaria me la dejó bien clara: "Nosotros no venimos de un repollo, tu papá y tu mamá hacen el amor. Ah, y Papá Noel no existe, son tus papás". Ese día llegué a mi casa más blanca que de costumbre. Igual esto no viene al caso, lo cuento hoy como algo gracioso, pero allá a mis 9 años me cayó un poco mal. Me seco una lágrima falsa y sigo escribiendo.

El tema es que este Papá Noel de inocente o tierno tiene poco. Yo me acuerdo que algunas de mis amistades solían escribir cartas a ese ser imaginario (a mi me preguntaban, o me traían cualquier cosa, total no me quejaba, amaba la navidad), y siempre eran juguetitos, muñequitos, pavaditas así. Pavaditas que nos ponían locos de alegría.
Este año escuché a un nene -8,9 años- gritándole a la madre por la calle que si no le regalaba un blackberry para navidad se podía ir a la mierda, y mis recuerdos navideños vinieron corriendo a mi mente.
¿Éramos tan boludos y conformistas, o la felicidad se vuelve cada día más exigente y pendenciera?
Qué lástima. Me dio pena por ella, y por ese nene que no se conformaría con un superhéroe articulado para salir a la calle a jugar con sus amigos.

PD: Al tiempo vi a otro, de edad similar, gritándole enardecido a la madre que le devolviera el chip de la PSP o la iba a cagar a trompadas -sic-, luego de que por ir caminando y jugando por la calle se le cayera dicho aparato al piso, y la madre, ya harta de ver al nene como un robotito tecnológico hasta cuando caminaba, lo levantase e intentara guardárselo, sin éxito, en su cartera. Triste.

23 de diciembre de 2010

Tecno-tudo

Me acuerdo que cuando se empezaban a ver los primeros celulares, me parecía re loco ver a la gente con esos telefonotes hablando por la calle, mientras hacían otras cosas. Yo crecí con el teléfono que discaba tipo a rosca, así que disfruté (y me sorprendió) ver la evolución de la telefonía.
Pero el manos libres del celular, me choca.
Cuando veo a alguien hablando, gesticulando, riéndose, con las manos en los costados... me da la sensación que esa persona se escapó de un hospital psiquiátrico recientemente (o que necesita ir a uno con suma urgencia). Me tienta golpearles el hombro y decirles algo como "Paaaaabre".
Aparte el que habla con el manos libres, como no tiene el teléfono en la mano, tiene esa mirada perdida característica... no sé como explicarlo, pero están como colgados en la nada, mientras se pelean o se ríen con quien sea que esté del otro lado de la línea. Algunos, como no están acostumbrados a no usarlo sin el aparato en la oreja, se agarran del microfonito ese que uno se engancha en la ropa cerca de la boca para poder hablar bien, como si fuera su última chance de no hablarle "al aire".

Ya ni a los locos vamos a reconocer, porque dentro de un tiempo, vamos a estar tan acostumbrados a ver gente "hablando sola", que cuando pesquemos a alguno en esa situación pensaremos algo como "Ah, es el manos libres". No, no es el manos libres, ¡¡está loco!!

17 de diciembre de 2010

Histeriqueadas mías

Me molesta mucho la gente que va cantando canciones de fútbol por la calle (cantando...gritando...) o en el colectivo.
Les pegaría un correctivo en la nuca. Y si encima vienen con la yapa (esto sucede en el colectivo) de que se asoman a la ventana cada vez que el bondi frena, para gritarle alguna pelotudez futbolera a otra persona, peor.
¿Notaron que no pronuncian una "ese" ni aunque les paguen, no? Y todos tienen ese tonito de borrachín de vino tinto de caja, irremplazable.
"No me importa lo que digaaaaaa, lo que diga lo demaaaaaa, sho te sigo a toda parteeee, cada ve te quiero maaa"

DENSO.

15 de diciembre de 2010

TV

Cuando no es una cosa, es la otra [qué frase pedorra, pero es verdad] [?]

El mercado, cada vez más consumista, de pronto nos llevó a que sea casi una obligación tener televisión por cable en los hogares. Qué digo obligación.... una necesidad.
¿Qué pasa si no la tenés? Te tenés que masticar no uno, ni dos, sino 10 programas que hablan todo el tiempo sobre la inmundicia de show que hace Tinelli, y encima ahora de nuevo bancarse la musiquita de Gran Hermano y estupideces como "vamos ahora que pirulito se está bañando" [lo estoy escuchando en este momento, mis padres deben estar mal de la cabeza]. O si no, noticieros trágicos cuyos periodistas distan de ser lo que uno se espera encontrar en un noticiero.
Es insoportable la televisión abierta. Mediocre, desinformada, cargada de cosas trilladas que no son importantes, y llena de pánfilos que dan vergüenza ajena.

Por ahora tengo la suerte de que en mi casa pagan cable porque padre y madre miran muchas películas, pero si el día que me mude tengo que recortar gastos, creo que prefiero volver a la era de escuchar música en la radio y nada más. Total, siempre me puedo enterar del estado del tráfico o del tiempo por internet.

Que lo tiró.

14 de diciembre de 2010

Paseito

Noto que la gente tiene una manía de pasear su perro como si fuera una botella.

¿Se imaginan salir con una botella con una soga? Simplemente la arrastrarían por la vereda, hasta que se cansarían de caminar y volverían a su casa.
El perro necesita oler, para reconocer la zona donde vive, necesita hacer pis y caca (¿qué? ¿vos no?), y de vez en cuando simplemente parar porque algo le llamó la atención ¿O vos no te ponés a mirar a veces las vidrieras cuando estás caminando y ves algo que te da curiosidad? El perro no mirará veredas pero en una de esas una simple ramita o una bolsa lo llevan a pararse.
La otra cosa que veo también, es al perrito tratando de hacer caca, y el dueño/paseador arrastrándolo igual mientras la caquita va minando la vereda o la calle mientras el pobre bicho es arrastrado ¿Te gustaría que te arrastren del inodoro cuando estás sentado en plena actividad? (punto aparte, esa caquita queda donde cayó, nadie la levanta).
O el perro, cansado, queriendo parar unos minutos para agarrar aire y de nuevo, dueño/paseador arrastrándolo por el suelo. Cuando vos seas viejo, ¿querés que te hagan lo mismo cuando te pares porque estás cansado?
Y una que me molesta mucho es ver gente paseando perros con una rama en la mano, con la que golpean al perro si va a oler a otro, o si se pone a oler caca ajena, o si "inserte excusa aquí".

Gente, si no les va tener perro, no lo tengan, nadie los obliga. Pero para llevarlo así, mejor usar una botella en serio, es más barata, no ladra, no caga y no jode.

7 de diciembre de 2010

Época de finales

Tu cuerpo y tu mente saben que estás en la época infame de los exámenes finales, esos que vienen a romperte las bolas en diciembre cuando ya rumiaste las materias todo el año. Esos que llegan para decirte "Eh, ¿qué vacaciones? Pará pará un cachito que todavía falto yo".

Y de pronto te tomás mínimo un café por día, de esos negros asesinos, cuando vos no sos de tomar café durante el año (adicta del té por aquí).
Y te ponés el despertador para descansar a media tarde unos 40 minutitos y seguir estudiando, y a la hora y media te despertás sin entender nada, almohada pegada a la cara, con el despertador cagándose de risa desde tu mano.
Y te empieza a molestar "tener" que salir el fin de semana, porque sentís que perdés valiosas horas de lectura.
Y cuando te despertás a la mañana, lo primero que pensás (o recordás) es algo acerca del final (Hoy me desperté pensando "La abelia grandiflora es sensible al ataque de hormigas").
Y cuando estás mirando una película o haciendo otra cosa, sentís una culpa terrible que supera con creces aquella culpa del que hace dieta y de repente se come un alfajor.
Y de repente te sorprendés a vos mismo mirando a la nada, boquiabierto, tildado, como si tuvieras algún problema mental. Si encima te estás por babear, estás al horno querido.
Y nunca, nunca odiás TANTO que los días estén lindos (¡Vamos que hoy llueve!).

Mi cerebro necesita vacaciones. ¿Dónde está el 20 de diciembre cuando lo necesito?

5 de diciembre de 2010

XXX

El degeneramiento por el que evoluciona año a año la humanidad, ha llegado incluso a ensuciar las fiestas navideñas.


A los que hacen las decoraciones festivas por recoleta, debería darles vergüenza, cochinos. Esas cosas son tetas, no jodamos.

30 de noviembre de 2010

Nada

Cuando una enfermedad, de las más jodidas que tenemos actualmente en nuestro mundo, golpea en tu casa sin pedir permiso... ni las ganas de postear algo quedan.
El silencio no fue buscado, hasta tengo varias ideas anotadas para explayar, pero de pronto las ganas de escribir se me fueron por el retrete.
Ya volverán, en cuanto recuerde lo que era pensar en otra cosa. Sé que me extrañan inmensamente (?)
Ante la duda, que tengan una buena semana, y gracias por estar ahí ;).

25 de noviembre de 2010

Alien

La vida no está conforme con todas las atrocidades que me suelen acontecer (!), sino que encima de todo eso, me obliga a nacer con las orejas deformes.
Sí, como leen. Tengo orejas deformes.
¿Son grandes? ¿Son extremadamente pequeñas? ¿No tengo lóbulo? ¿El cartílago está torcido? ¿Tengo orejas de elfo? ¿Dumbo es un poroto al lado mío? NADA DE ESO.
Me falta el pitutito orejil externo, que ayuda a que el puto auricular se quede donde normalmente cualquier persona común y corriente lo pueda llevar.


El comprar auriculares cómodos se torna tedioso, y encima un gasto al cuete, porque todos los aparatos de música que uno compra, ¿qué traen? Exacto. Los auriculares del terror, que no puedo usar.
En realidad no sé si me falta, o es que está acostado hacia afuera... la cuestión es que mis orejas se pueden ir al carajo con su buen gusto.

16 de noviembre de 2010

Tareas hogareñas, NOT

Noto que soy bastante floja con algunos, y poco adepta con otros, en cuanto a los quehaceres del hogar.

No sé planchar camisas.
No sé planchar pantalones, tampoco (esas malditas rayas que tienen los pantalones de vestir me arruinan la paciencia).
Odio tender la cama, y cuando son esas camas tamaño baño peor (un día a la semana voy a lo de mi hermano a limpiar, una pequeña changa que ayuda en la vida diaria, y tiene uno de esos sommiers que ocupan casi toda la habitación).
Soy desastrosa cosiendo.
Pero si hay algo que realmente me pone de pésimo humor (cuando estoy con esas tareas hogareñas), es mi completa inutilidad a la hora de doblar la maldita sábana elástica que va agarrada al colchón.
No puedo, no. Intenté juntar las costuras, doblarla prolija... no hay caso. Me queda toda arrugada, y termino calentándome y guardándola tipo bollo en el placard.
¿No podía ser más sencillito el asunto? Aunque también podría ser yo menos zopenca.



¡Tendría que haber uno para sábanas también!

13 de noviembre de 2010

Premio!


Doña Violeta me ha entregado con todo su amor e ilimitado afecto, un premio (no sé bien por qué causa, pero es un premio y hay que aceptarlo alegremente).
La cosa es esta: hay que elegir 8 blogs que vayan a recibir este premio y avisarles mediante un comment, agregar una pregunta al final de la lista, y decir de quien viene el premio.
Here we go:

· ¿Te llevás bien con tu suegra?
Sí, me llevo muy bien. Es una tipa fresca y divertida (?)

· ¿Cuál es tu reto?
Por dios, llegar a fin de año sin estar deprimida por pensar que el año que viene va a ser la misma porquería que este xD

· ¿Qué le dirías a tu jefe si te toca la lotería?
METETE EL TRABAJO EN EL UPITE, VIEJO!

· ¿Que harías si descubrieras que alguien te está mintiendo?
Dependiendo la mentira, pero le diría que es un flor de sorete y que aprenda a mentir un poco mejor al menos.

· Si se quema tu casa y solo podés salvar una cosa ¿qué salvás?
Mi cámara de fotos y mis reliquias fantásticas (duendes, dragones, hadas, menhires... para este punto ya mi casa se habría quemado conmigo adentro y todo mi esfuerzo por salvar mis cosas era al pedo :P)

· Entrás en un sitio con mucha gente, ¿qué hacés?
Ya me siento molesta porque detesto las muchedumbres, y posiblemente lo primero que hago es poner una cara de culo terrible.

·
¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío?
Hoy, medio lleno. Mañana, quien sabe.

· Te encontrás una lámpara mágica, ¿qué tres deseos pedís?
Mentalidad ecológica en todos los habitantes de este mundo para que empiecen a cuidar este hermoso suelo (o sigan haciéndolo) y no lo terminen por destruir, educación para todos, y que las estupideces como la religión dejen de separar y hacer matarse entre sí a los pueblos.

·
¿Cuál es tu canción favorita?
Molinos de viento de Mägo de Oz, Ever Dream de Nightwish, It's a Hard Life de Queen... y podría seguir toda la noche escribiendo.

·
¿Por qué creaste tu blog?
Porque siempre me gustó hacer reír a la gente, y allá por el 2004 un amigo me mostró un blog que tenía él y me gustó la idea. Siempre pensé que duraría poco pero creo que la boludez no se apagó con el paso de los años :P

· ¿Cómo te ves dentro de 5 años?
¿Lo que yo desearía? En el sur, disfrutando de la vida cerca de las montañas, respirando aire puro, y junto a la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida.

· ¿Qué hubieses querido ser? (Que no sea la profesión que tenés ahora)
Ingeniera en ecología o bióloga.

. ¿Cuáles son las tres cualidades que más valorás en tu pareja (real o potencial)?
Que complementa a la perfección mi lado depresivo y siempre tiene una respuesta positiva para todo, su fantástico y estúpido sentido del humor, y que tenemos en común esas cantidades de frikeadas que nos alegran los días.

. ¿Qué cosa te gustaría hacer, sí o sí, antes de dejar este mundo?
Viajar me gusta mucho, así que me encantaría conocer Irlanda, Grecia, Egipto, España...

. ¿Estás feliz con quien sos? Si pudieras, ¿cambiarías algo? ¿Qué y por qué?
No, no estoy feliz. Cambiaría mi negatividad, porque así podría aprender a disfrutar de lo que ya tengo y ver las cosas buenas que soy y que hago.

Agrego: . ¿Tu lugar en el mundo?
Me enamoré de Bariloche en el verano del 2003, la primera vez que fui. Desde entonces viajé bastante por Argentina y conozco muchos rincones increíbles, como la Quebrada de Humahuaca, o Malargüe en Mendoza... pero me sigue gustando Bariloche. Obviamente ahora está más fulera, pero sigue siendo el lugar que más me gusta.

Lo lamento, ¡toca elegir 8 victimas! Mr Popo, Lic_Jasper, eMe, UnServidor, Zeithgeist, Damian?!, Flo*, Baarbi.
Gracias, vuelva prontos.

9 de noviembre de 2010

Búsquedas laborales

En una peluquería del barrio de flores se puede leer un pedido sofisticado:



Si a usted le falta un brazo, un ojo, una pierna, o la vesícula, sepa disculpar. Nuestra búsqueda apunta a personas a las que no les falte nada, literalmente.

7 de noviembre de 2010

Maldito murphy

Siempre que uno dice algo como "hace mucho que no me enfermo, por suerte" seguido de una estúpida risita "je-je", se enferma. Es así, la ley del meado por elefantes dicta que en cuanto te mofes de algo positivo, te va a salir mal.
"Me salió buenisimo el mp3 que compré en musimundo" decía yo el viernes. Y el mismo viernes lo perdí, en algún momento, cuando se me cayó del reputo bolso que no tiene un reputo bolsillo.
Lo terminé de pagar en cuotas hace dos meses nada más.

Sí, MUY pelotuda.

1 de noviembre de 2010

Karma enanístico

Desde hace muchos años, soy asidua contempladora de recitales de todo tipo. Desde música celta, a heavy metal, pasando por alguno de música clásica, por qué no, pebete.

Mayormente, suelen ser éstos recitales de música más bien tirando a metal donde, aquel que conoce de dichas tierras de negros atavíos y de cadenas ruidosas, para poder ver bien el escenario hay que:
a) Ser alto.
b) Masticarse el "pogo" e ir lo más cerca de la valla que se pueda.
c) Pagar un dineral por una platea como la gente.
d) No dormirse en la compra de dicha platea, pues ir en las filas de atrás es lo mismo que nada.
e) Inmolarse y esperar que algún dios pagano acepte el sacrificio por una buena causa.

En mi caso particular, ninguna de las anteriores es útil, ya que:
a) No soy alta (1.65m no está mal pero no es material de recitales, fijese usted)
b) Ya estoy vieja para pogos (al menos no todo el recital enterito)
c) Soy pobre.
d) También soy pelotuda.
e) Los intentos de suicidio y yo no nos llevamos bien.

Debido a esto, sufro del síndrome kármico llamado: "siempre hay un hijo de puta lungo que se me para adelante". No es solamente la cuestión de que no tengo plata para una entrada mejor, o que me duermo en la palmera, no: es que siempre va a haber uno que se pare adelante mío y me tape absolutamente todo.
Y esto no sólo aplica a cuando son recitales "de parado". La última vez que fui a uno, eran unas mesitas bien a lo barcito, y yo ilusa de la vida pensando "ajá, ahora no pueden sentarse adelante mío, no pueden ser tan forros". Error. Son así de forros, y así como lo pensé se me sentó una parejita adelante de nuestra mesa, bien pegaditos al borde. ¿Eran petisos? ¡¡NO IMPORTA!! Porque ADELANTE de esos dos, se pararon tres ursos vikingos mega roperos, y ahí ya ni el techo pude ver.

Es lo que hay.

24 de octubre de 2010

Imaginación

Hay muchos productos en el mercado cuyos nombres no dejan lugar a la imaginación. Uno de los ejemplos que siempre se me vienen a la mente con este tema, es el de los compuestos adelgazantes "Desgras" (maravilloso nombre). Y sé que había unas pastillas para ayudar a que uno se broncee más cuando toma sol que se llamaban algo como "bron c arte", pero no recuerdo el nombre exacto. Sé que era también una obra maestra del marketing de productos.

Pero esto que sacaron hace poco sobrepasa todo límite imaginativo existente.


Gel lubricante intimo "FALIC®". Se re gastaron, ¿eh?

19 de octubre de 2010

Mister goma

Tengo un profesor en particular, que da la clase más aburrida del universo. Mejor dicho, las clases más aburridas. Cualquier cosa que de es aburrida. De acuerdo, el tipo es un embole.
Lo tuve el año pasado en, probablemente, una de mis asignaturas preferidas de estudio (materiales de construcción), y el tipo es taaaan aburrido que la terminé odiando. Este año, lo tengo desde esta semana hasta fin de año, solamente 1 hora los lunes
¿Solamente? No... no podría decirlo así. La hora se me hizo interminable, el reloj parecía que se me reía en la cara cada vez que lo miraba y notaba que había avanzado sólo un minuto desde la última vez que lo había mirado. El pizarrón parecía un borrador de garabatos inentendibles, creo que ni él debe entenderse a sí mismo cuando explica, va, viene, vuelve, pasa a otro tema, vuelve al primero. Un embole marca cañón.
Por supuesto cuando tenemos la suerte de tener esta clase de materias, la mayoría de nosotros entramos en lo que yo, tiernamente, llamaré "el esquema de los 6 pasos anti-tiempo".
Pasemos a la gráfica y luego a la teoría (!!) (click para agrandar la foto)

1. El comienzo no se hace esperar. Uno hace el esfuerzo de no aburrirse o empezar a bostezar, pero es tan poco probable como intentar ver televisión abierta sin encontrarse a Fort en algún canal.
2. La impaciencia nos lleva a hacer cosas como garabatear una hoja, hacer ruidito, disimuladamente ponerse a borrar los mensajes viejos del celular, mirar el techo, mirarse las uñas y notar cuan descuidadas están, o a tener pensamientos como "qué fiaca que tengo de llegar a casa y tener que cocinar" o "tengo que empezar a bajar la nueva temporada de The Big Band Theory", etc.
3. La posición ya empieza a sumar puntos en nuestra impaciencia, y nos empezamos a apoyar con los codos en la mesa de tal forma que cada vez estiramos más y más los brazos, hasta que llegamos a un punto que parece que estuviéramos aplastados sobre el banco.
4. Punto crítico: la desesperación de ver que el reloj de mierda no avanza nada, y el tipo no deja de tirar incoherencias al aire, y de hacer anotaciones ilegibles.
5. Enojo: te pudrís de la situación y sentís que se te derriten el cerebro, los ojos, y las ganas de vivir.
6. No te queda otra: anotás la hora de tu muerte. Coincide con el momento el que el reloj hijo de mil marcó solamente 5 minutos más desde que empezó la clase.

Y así, los lunes, de acá a diciembre, mis ganas de vivir en los días hábiles se van a ir por el retrete.

17 de octubre de 2010

Normal

Hay gente que, sin estar casada, ya tiene en mente o ya sabe con certeza que nombre van a tener sus hijos, y qué cantidad de hijos quiere/pretende tener.
Bueno, yo ya sé los nombres de mis futuras mascotas, para cuando me case. Y sé qué mascotas quiero tener.
Está bien, ¿no?

13 de octubre de 2010

HDP!

Hay un hijo de mil que me molesta sobremanera. Gracias a Ala no tengo que lidiar con él muy seguido, pero las pocas veces que me lo encuentro, me explota el cerebro.

Es ese mal parido que sube al bondi con la radio al hombro, a pilas, a todo volumen, para vender cd's de dudosa procedencia.
Ese sorete inmundo, que cuando te ve que estás durmiendo (no que te hacés el dormido, sino que realmente estás durmiendo) se te para al lado y te despierta del susto, de sentir esa música espantosa a todo lo que da en la oreja.
Es ese cabrón que, encima de todo, tarda en bajarse del colectivo, y vos te tenés que masticar su musiquita hasta que se le ocurra descender, o hasta que tus tímpanos se auto destruyan, o hasta que te pongas tu mp3 en las prejas en volumen 67.

Te odio, desgraciado mal oliente. A vos y a la mierda de Arjona o de reggaeton que ponés cuando subís a vender al colectivo.

10 de octubre de 2010

Dudas

Tengo la leve sospecha de que a la juventud le falta una buena cantidad (o la mínima) de perspicacia.

Presencié (en el cine) un final de película de esos donde el protagonista finalmente se muere (no voy a quemar la película, no se alarmen), y no es una de esas tipo psicológicas donde uno tiene que sentarse un rato a armonizarse con su otro yo y analizar que fue lo que sucedió en la película y descubrir el verdadero significado de la vida y la muerte. Nada de eso, el flaco se murió, caput, orvuá, bon appetit, finito, morten. Más claro imposible.

Mientras me alegraba por presenciar un interesante filme nuevo, con buen cierre, escucho el siguiente comentario:
"No entendí el final" (joven femenina de aproximadamente 15 años).

Espectacular.

7 de octubre de 2010

Víboras

Estoy podrida de las mujeres que me miran de arriba a abajo, por la calle, o en cualquier lado.

Si me gusta vestirme de negro es problema mío, y si a vos te parece que estoy ridícula, lo lamento querida.
Me pudre la cabeza esa manía de las minas de mirar mal a las otras. Y peores son esas que se visten con cualquier porquería que la moda les impone, como estas calzas espantosas llenas de colores y flores horribles que venden ahora por todos lados. Esas, encima, se deben creer que están en posición de bardearte.

Yo no miro a nadie, ni mal ni bien, no me interesa como se viste el otro. ¿Qué tiene de malo que se vistan como se les antoja? Puedo criticar, como hice ahora con las calzas, pero de ahí a mirar mal a la persona... vamos, me parece que es hora de comprarse un pasatiempo.

Son unas venenosas. Qué costumbre de mierda que tienen.


3 de octubre de 2010

Original 100%

A través del tiempo, nosotros los consumidores nos hemos topado con un sinfín de ideas que nacen a partir de otras, queriendo ser originales, pero que de original no tienen un pito.
Un ejemplo claro de los más nuevecitos, son los chicles topline kisses (espantósicos) que salieron al toque que los beldent infinit (del cual, dicho sea de paso, me declaro adicta).
Por supuesto no solamente en alimentos y afines encontramos claras muestras de la poca originalidad de algunos, y de severas competencias por controlar el mercado. No, no señor.
La industria fílmica de Hollywood también peca de poca originalidad, y no solo en la actualidad.

Tenemos varios ejemplos a lo largo de los años.
Hoy voy a tomar un caso puntual. El caso de la pequeña ola de filmes acerca de peces asesinos ("ola", ¿entendés?).

Por un lado nos vamos hacia el año 1975, año en el cual se estrena la película TIBURÓN, llevada a la pantalla grande de la mano del Señor Steven Spielberg. Basada en una novela de la época (que justamente estoy terminando de leer), esta película nos lleva a las playas de Amity, costa de Estados Unidos (obvio, TODO ataca Estados Unidos, no sólo los extraterrestres), típico pueblo de veraneo, donde enderepente un tiburón gigante blanco decide pasar por ahí y alimentarse de pobres giles que se encuentren nadando por donde él anda merodeando.
Obviamente lucraron con una segunda película, cuyo poster es casi igual, sólo que la minita a la que persigue se ve de frente (?) y no nadando de perfil. Una locura total.


Por otro lado, a los dos años de salir "Tiburón", en el año 1977 (un año antes de que saliera "Tiburón II"), salió una originalidad impresionante del mundo marino que se llamó "ORCA - la ballena asesina".
¡¡QUÉ BRILLANTE!!
En esta ocasión el pequeño pecesito se enoja para la mierda cuando un pescador le mata a la señora y al futuro hijo, y sale a romper todo. Digamos que al menos la historia no es igual que el guacho anterior, que pasa por la playa y se morfa todo lo que encuentra: esta al menos es una historia de venganza.
Gracias a dios no tuvo secuela.


¿Esto se termina acá? ¿Fueron estas las únicas películas de la época que se basaron en melodramas marinos? No señor. Para nada. Hubo otras películas, que por falta de presupuesto, o falta de paciencia para seguir promoviendo filmes del estilo, quedaron en un rincón del olvido y no pudieron disfrutar siquiera un segundo de gloria.

Allá por 1978, se filmó esta maravillosa obra de la mente original de un talentoso director cuyo apellido nadie recordará nunca, "EL DELFÍN MANIÁTICO".
¿Acaso creían que los delfines eran todos criaturas hermosas que hacen ruiditos simpáticos? Error.
A este delfín se le cruzan los cables, y luego de hacerse unos implantes de colmillos para poder morder como se debe, sale a patrullar las playas de Estados Unidos (¡Qué original!) y se dedica a matar gente, revolearle plancton a las viejecitas, comerse las mascotas de las personas que llevan a sus perros a las playas, y hacer caca cerca de la orilla para molestar a los veraneantes.
Un guacho de aquellos. Pero no pudo competir contra el Tiburón y la Orca, y quedó en el recuerdo de unos pocos.

La cosa no termina ahí. En el año 1979, la empresa "Nonoscopiamos S.R.L." intenta lanzar en el mercado fílmico-marino "EL PEZ ESPADA BRABUCÓN".
Toda familia tiene una oveja negra, y en este caso, este desgraciado adolescente, rebelde, metalero, con el tatuaje de un ancla en uno de sus costados; sale a robar carteras y monederos a las personas que se paseen cerca de las playas (¡De Estados Unidos! ¿No es increíble?). También escupe a los turistas, y les clava la punta de su nariz a los niños distraídos en el medio del trasero.
Otra pérdida de tiempo y de dinero para algunas empresas fílmicas, que nunca llegó a nada. Solo a ser un mero recuerdo de algo que pudo ser, pero jamás lo fue.

Un minuto de silencio para aquellos filmes originales que nos perdimos, por la negligencia de unos muchos.

Y, seriamente, un minuto de silencio para la originalidad de las grandes mentes que, lamentablemente, controlan nuestro mercado, y se roban uno a otros sin descaro. Que en paz descansen.

29 de septiembre de 2010

Gordosis in extremum

Llevar tantos meses de dieta encima [que uno realmente termina perdiendo la cuenta], hace que hasta las cosas más impensables nos hagan hacer agua la boca.
Porque, claro, es el momento en que uno de repente se topa con algo que no sólo no suele comer a menudo, sino que hace meses que no prueba, y ya nomás de verlo puede sentir en sus papilas gustativas la felicidad de probar un bocado de dicho manjar del Edén mismo.
Esto es lo que a mi me sucede cada vez que veo una imagen de un sanguchito de miga. Me babeo, y pienso en que me compraría una docena de triples especiales surtidos y me los masticaría sola, sin compartir a nadie, y me bañaría como una cerda en mi egoísmo de gorditud y alegría sinfín, y empujaría con maldad a quien quisiera quitarme uno de mis fabulosos sanguchitos, y hasta tal vez le gruñiría.
¿Cuántas veces comía esto antes de estar a dieta? Una o dos veces al año, con suerte. Y ahora se me hace algo tan increíblemente rico, que me tienta a más no poder.
¿Con cuántas cosas nos pasa eso estando a dieta? Con cientos de ellas. Hasta las pelotudeces que quizá comimos una sola vez en la vida, se vuelven de pronto tentaciones difíciles de resistir.
Es el alma del gorrrrrdo que llevamos dentro, que está harto de comer la remolacha con tomatito y la frutita de desayuno. ¡Quiere que lo alimenten de verdad!

28 de septiembre de 2010

Asquerosos

Las publicidades de activia [para el que no sepa, es un producto que ayuda a la mujer a "ir a hacer popó" cuando está seca de vientre] cada vez son más escalofriantes.

Hace un rato vi una, donde está Georgina Barbarrosa [mujer que, dicho sea de paso, me cae pésimo], y le dice a la pobre mujer hinchada y con la panza hecha una bola que tome activia por 14 días y le deja una filmadora para que grabe como se va sintiendo.
¿Ah? ¡¿Una filmadora?!

¡¿Qué clase de inmundicia es esta?! Así que ahora, encima que usan a pobres mujeres que no tienen la capacidad para ir de cuerpo todos los días y quitarse el exceso corporal de sustancias que no pueden ser asimiladas por su cuerpo, para ser mostradas en televisión donde millones de personas miran esas desagradables publicades a diario; ¿también les hacen GRABARLO? ¡Qué asco!
Yo puedo entender que den una filmadora [cosa que "suelen hacer"] en publicidades de jabón en polvo, de otros productos de consumo... ¿pero en una publicidad de un coso para cagar?
Puajjj

27 de septiembre de 2010

HDP!

En esta ocasión le voy a dedicar el flamante hija de un camión de putas HDP a esa [porque siempre es mujer, no falla] que te toca de compañerita de asiento en el colectivo, cuando te sentás en esos asientos de 2.
En estas ocasiones, vos te sentás del lado de la ventanilla, con la felicidad de ir mirando por la ventana para no aburrirte tanto... cuando aparece ese inmundo ser despiadado, esa bestia maldita caída de los cielos... y SIEMPRE va a ser el día que vos parecés un equeco de la cantidad de boludeces que tenés encima. Sea una mochila gigante, bolsas varias, o algo realmente grande que hace que tu viaje sea un poco más incómodo que lo usual.
¿Qué hace esa harapienta y cruel cerda? Una vez que vos quieras bajarte del colectivo y atines a pararte para proceder a salir del asiento [cosa que en general no hacemos 5 minutos antes de bajar, si no casi sobre el filo de tener que tocar el timbre], la grandísima culo roto desgraciada, con suerte, dará un giro de 90 grados sobre su trasero, invitándote a que intentes salir del asiento con todos los bártulos que llevabas encima. A veces, ni siquiera gira, sino que aprieta sus piernas hacia atrás, como si realmente eso fuera a achicar el ínfimo espacio que te queda a vos para moverte.
¿Qué carajos le cuesta a esta yegua mal parida inmunda, levantarse y dejarte pasar? Nada. Y no me refiero a aquellas pobres señoras a las que ya bastante trabajo les costó sentarse como para pararse por vos, si no de esas conchudas guachas que ni se dan cuenta [ni les interesa] que ese espacio de mierda miércoles no te va a dejar salir a tiempo con todas tus cosas.
Y hay una cantidad de consecuencias varias, que van desde perderse de bajar en la parada que tenías que bajar, por tratar de salir por el pasillito [sin olvidarse de putear a la ilustre compañera en arameo y otros idiomas] a salir despedido cual pedo de poroto con todas las bolsas por la fuerza que uno hace para apurarse.
Malditas culo pesado, ¡malditas!

23 de septiembre de 2010

Literaria enfermita

Amo los libros.

Me encanta tener la biblioteca llena de ellos. De distintos tamaños, colores, estilos.
En ella tengo desde novelas policiales, libros de amor, de fantasía, medievales, de cuentos. Me gusta regalar y que me regalen libros, y cuando me los regalan, me gusta que me los dediquen, me da la sensación de que es un lindo detalle para el recipiente.
Me fascina ir a lugares como el Parque Rivadavia y buscar perlitas perdidas en ese mar de cajas y cajas llenas. El olor del libro viejo de páginas amarillentas, con las tapas rotas, es único. Casualmente hoy me traje del parque "Tiburón", con las tapas rotísimas, y ese aroma a "fui leído en varias ocasiones" que me gusta tanto.
Qué lindo es leer. Sentarse en cualquier lado, siempre que sea cómodo (sí, el baño es un lugar idóneo, entre otros) y dejarse llevar por la historia, y que nada más importe.

Confieso que es mi vicio más fuerte (junto con los juegos de pc :P) para desconectarme del mundo y encontrar mi lugar. Y confieso que soy una de esas bestias, que ademas de leer rápido, leen muchos libros al año... y me siento vacía si no tengo algo para leer casi a diario.

Sí señor. Qué lindo es leer. :)

20 de septiembre de 2010

Campo minado

La mayoría de las personas que conozco que hayan visto la película "Ceguera" [Blindness], tienen una escena de la película bien grabada en la cabeza, por la repugnancia que le causó: la escena cuando ella [Julianne Moore] camina por los pasillos del lugar donde están todos encerrados, y lo hace intentando esquivar [no con mucho éxito] la cantidad de soretes excrementos que hay [por si alguien no la vio, mucha gente queda ciega de pronto... imaginense que encerrados, y con necesidades básicas... en fin]. Un asco.
¿A quien le gustaría caminar en un lugar donde haya que esquivar caca? ¿Donde no se puede caminar si no es mirando al suelo? A nadie. Si se lo pregunto a cualquier persona, me miraría con cara de asco, y me diría algo como "Ay querida, que asquerosa, ¿cómo vas a caminar pisando caca?".
Entonces, ¿alguien me explica por qué casi nadie levanta las caconas de sus perros en la calle?
En algunos lugares de la ciudad, sobre todo en parques y plazas que no tienen vigilancia, cada vez se me es más difícil pasear MI perro y volver a casa con las zapatillas limpias. Siempre, siempre, termino pisando alguno.
Es inexplicable.
Por un lado les da un asco terrible cierta escena de una película, ¡pero es la realidad de todos los días! Y ahí no se quejan... ¿qué onda? Mi no entender.

15 de septiembre de 2010

Odd

Nunca supe cómo ver las "palabras clave" de buscadores con las cuales la gente termina cayendo en este blog, hasta hoy. Leyendo por aquí, me vengo a enterar que ahora, solamente ingresando al escritorio de blogger y viendo las estadísticas, podemos encontrar las palabras clave más usadas en las búsquedas.
Notable fue mi sorpresa.
Notable y... en fin. Mi cara destilaba un "¡qué demonios!" clarísimo.


Pedazo de culo... ¡ja!

14 de septiembre de 2010

Todo se aprende

Chusmeando actualizaciones de facebobok, me encontré con esto:

Wow, ahora sé que en realidad Guten Tag no era una palabra en alemán, y que mi habla de la lengua francesa deja mucho que desear.
No nos salvamos de los "forwards" en ningún lado, eh. Pero está bueno, estos al menos te enseñan a hablar (?).

12 de septiembre de 2010

¡¡¡Balaseraaaa!!!

No suele gustarme hacer críticas de películas después de haberlas leído en el blog de Renegado, ya que el compadre bloggero tiene una maravillosa mano para escribir sus críticas y sinospips, pero a veces es motivo de fuerza mayor.

"The Expendables" es una película que ya me llamaba la atención por su gran cantidad de actores importantes: Sylvester Stallone, Jet Li, Arnold Swarzglefjgnjhegger, Jason Statham, Mickey Rourke, Bruce Willis, Terry Crews [el morocho que en la película "Click" tiene una escena donde canta ridículamente en un auto, escena con la que indefectiblemente lo relaciono en cuanto lo veo] y tantos otros grandes.
Una película ideal para el que le gusta el bardo, la balasera, el quilombo de ametralladoras, la sangre por todos lados, los cuerpos que vuelan por la pantalla... en fin, una cosa sangrienta y entretenida, una de esas películas que uno SABE que es no es para decir "qué buena película che", pero sale del cine diciendo "buenísimaaaaa", revoleando las manos hacia arriba.

Una de esas películas que puedo resumir en dos simples imágenes:


Los primeros dos segundos de película podrían ser retratados con la imagen de arriba. Típica imagen de paz, de serenidad, esa cara que uno pone cuando por fin empieza la película y mientras se disfruta la comodidad de la butaca. Qué bello momento, con una gaseosa bien fría a un lado, sabiendo que por lo menos los próximos 90 minutos nos conectaremos con otra realidad, nos iremos a otro mundo...

Y los siguientes 58495835983 segundos son de "¡¡BARDOOOOOOOOOOOOOOOOO!!". Te subís al asiento, pelás la escopeta, y festejás cada vez que una de esas armas épicas dispara en la pantalla.

En definitiva, no encuentro otra forma de decirlo que esta: Si les gustan las películas barderas, tienen que verla. No es la mejor película del año ni cerca, pero realmente es entretenida, y no se van a aburrir ni un momento.
Eso sí, tal vez les de un poco de lástima ver a nuestros viejos héroes tan avejentados... pero siguen siendo re capos.

8 de septiembre de 2010

Épocas de entrenamiento

Llegó esa época en que ir al gimnasio se torna una tortura china.

Intento seguir al profesor en las clases, pero también tengo que vigilar que no me pise la cabeza la chica que tengo atrás, y no pisarle yo la cabeza a la de adelante.
Quiero hacer cinta o algo, y tengo que "hacer fila" esperando que alguna se libere.
Todo el lugar apesta a tufo, como siempre, pero potenciado. No hay ventanales que sirvan, y evidentemente, no hay desodorante que no abandone tampoco.
Empieza a poblarse de adolescentes y jóvenes de entre 11 - 13 años, que ya le dan menos pelota al colegio, y usan el gimnasio como "guardería" de turno.
Ya no puedo ir a las 5 de la tarde y encontrar el lugar levemente desolado, con esa paz que te transmite hacer ejercicio más o menos desde marzo hasta agosto...no. Ahora todos se acordaron que están hechos unos cerdos rollizos, y se matan por tratar de llegar al verano un poco más "decentes", si se quiere.

No vale, yo me morfo el gimnasio todo el año, manga de ignaros. ¡Acuérdense de dejar de lastrarse todo más temprano!

6 de septiembre de 2010

Nueva sección // HDP!

Teniendo este blog una existencia que comienza allá por el 2004, con cientos de entradas, en su mayoría de dudosa seriedad, debo confesar que me acordé tarde de poner un poco de orden a las cosas que suelo escribir.
Si bien DonBlogger nos brindó la facilidad mediante esto de las etiquetas, sospecharán ustedes que no voy a empezar a etiquetar boludeces genialidades que tengo desde aquel tiempo, por lo que directamente me hago la pelotuda paso a crear inaugurar una nueva sección a la que, seguramente, recurriré en más de una ocasión. Es más, conociendome, se me van a ocurrir muchas gentes que nombrar acá... oh sí, las delicias de ser una persona tan cálida y paciente.

Así doy comienzo a HDP!

No están podridos de ese HDP que vino a este universo, cayendo en el momento exacto para sólo arruinarnos la existencia por ese diminuto instante, que se transforma en un largo momento de incomodidad? Yo creo que sí. Creo que ustedes, como yo, están más que podridos de este sorete hijo de mil putas inmundo que sólo tiene como propósito hinchar los quinotos hasta que finalmente explotan y se pierden en la estratósfera. Sé que sienten como yo. Os cors [en este blog se hablan varios idiomas a la perfección]

Por eso hoy, como primer HDP, voy a nombrarte a vos. Sí, a vos, que te hacés la gila cuando te conviene. A vos que cuando ves llegar el colectivo, te cagás en todos los tarados que hacía media hora estábamos haciendo fila, y te mandás corriendo a subirte antes que los demás.
A vos, que cuando en voz alta y de forma muy disimulada, te empecé a bardear y te hiciste la sorda, pero me dedicaste una leve mirada de soslayo, como quien no quiere la cosa.
A vos, que ojalá la próxima vez, la máquina expendedora te trague todas las putas monedas y te tengas que bajar del colectivo por garca, sucia y chota.
A vos, que espero que cuando vayas al supermercado la próxima vez, te comas una fila de 20 minutos, y cuando estés llegando a la caja la cajera te diga "no, disculpame, esta es un caja para 15 unidades máximo, y vos tenés 16, hacé otra fila".
A vos... a vos habría que mandarte a la madre que te parió, y a todos los manga de soretes que hacen lo mismo.

Y la próxima vez te meto la traba, mínimo.

1 de septiembre de 2010

La vida a dieta

Hay algunas personas que, por cosas de la vida, excesos, rock n' roll, ponerse en pareja, y algunos muchos otros "etc's", pasan varios meses al año [y en algunos casos, varios años] haciendo dieta por intentar vencer esa barrera adiposa que impide sonreír al probarse un pantalón.
Como conocedora de causa, ya que por la dupla "dejar de fumar + ponerse de novia" me manduqué unos cuántos kilos de más, me sentí en la obligación de realizar un pequeño análisis de la evolución del "ROSTRO DE DIETA", el que va mutando con el paso de las semanas.


El primer rostro que encontramos es el de "GANADOR TOTAL". Este data de las primeras semanas. Uno finalmente se da cuenta que no hacía falta vivir morfando pan, hidratos, dulces, y demás, y que se puede vivir y sentirse satisfecho con carnes + vegetales/ensaladas. Es el momento en que uno se siente más CAPO, más "me la re banco", también un poco "soy re groso, mirá como me cuido". Vas al nutricionista y la balanza te canta feliz esos kilos que vas bajando, seguramente rápido [si tenés mucho sobrepeso], porque el cuerpo finalmente piensa "por fin dejaste de lastrar, gorrrrdo" y la grasa del principio desaparece más rápido. Vas a las reuniones sociales con un tupper donde llevás tu comida, y si te convidan dulce, inflás el pecho orgulloso y tirás un "no, gracias, me estoy cuidando". También pedís coca light cuando vas a comer afuera, le ponés edulcorante al café, y si te pinta un hambrín, te comés una frutita o dos. Espectacular.


Llegamos al segundo rostro, el "UNITO SOLO". Con el correr del tiempo, empezás a sentir esa fatiga de falta de comida de porquería, o de dulce, o algo rico, y te das un gustito. Total, uno sólo... Después te podés dar dos gustitos, total, comprobaste en la última visita al nutricionista que la balanza seguía inclinada hacia tu favor, y seguías perdiendo peso. En tu cabeza ronda un "Ah bueno, si me comí ese chocolatito y no pasó nada, entonces el finde que viene me tomo un heladito, si me sigo cuidando no hay peligro". Satanás comienza a tentarte con cosas ricas prohibidas, y vos, que sos un boludo bárbaro y te confiás, le seguís la corriente y de vez en cuando te lastrás algo bien rico. Empezás a cansarte del brócoli, de la ensalada, "todos los días lo mismo", "hace frío para comer lechuguita", "un pochoclito en el cine, dale, no hace nada". Danger.


Y acá es cuando llega el mes jodido, y la cara de "YA FUE". Te confiaste demasiado, te dieron el codo y vos te agarraste del brazo, y te morfaste todo. Con excusas como fiestas, reuniones, reencuentros con amigos que hace mucho no veías, recetas increíbles que encontraste en internet, el cumpleaños de tu cobayo, etc, te atracaste al menos dos o tres veces por semana. La emoción dulce/salada de lo adictivo hace que tu cerebro produzca tantas enzimas de felicidad que te olvidás completamente de que sos un ser que sigue a dieta, y no le hacés asco a nada. Ya te olvidaste el tupper en casa, las frutas se están pudriendo en la heladera, la ensalada se caga de risa en un estante, te olvidás de comprar yoghurt y no te importa. Vas a la nutricionista...y te agarra un patatús. Engordaste. Vos, vos que venías tomando juguito light y comiendo verduritas, y venías siempre en bajada. Aunque sea poco, aunque haya sido menos de medio kilo [400 gramos en mi caso en ese mes del terror], ENGORDASTE. ¡Precaución!


Y llega el rostro triste, el "JODETE". Volvés a la dieta, pero te dan la fuertecita, esa que te saca hasta la tostada de la mañana. Obviamente como venías comiendo sano desde un principio, no te cuesta nada retomar lo sano, pero, ¿qué pasa? Acá es cuando el destino te tiende una trampa mortal, y el Señor Murphy, burlándose de tu corazón roto, te pone mil y un pruebas en el camino. Vas a putear como nunca, porque allá donde vayas va a haber algo que te tiente. Te juntás con unos amigos: compran galletitas de chocolate. Te juntás con otros: piden pizza y comen papitas. Vas a lo de tu suegra: prepara las pastas más ricas del universo. ¿Y vos? Con el tuppercito del orto y este pomelo de mierda laremadrequeteparió, sufriendo por ser un morfón que no se controló y ahora tiene que ponerse las pilas. Mal humor, quejas, bronca, ganas de tirarle el pomelo en el medio de la cara al forro que te invita a su casa y compra chocolates, y de hacerle un enema de apio al que inventó esos hidratos de carbono que tanto te gustan. Atenti a la mala onda y a la cara de culo perenne.

Pero gracias a esos sacrificios, a cambiar el azúcar por el edulcorante, a dejar las cosas que te gustaban, y a volver a romperte el lomo: vas a volver al nutricionista, y vas a comprobar feliz que tus últimos esfuerzos no fueron en vano. Y la ronda...vuelve a empezar.

Es así, es la vida del que le gusta comer, pero también le gusta que año a año la ropa le siga entrando. Y para algunas personas, la unión de ambas cosas es un poco complicada. Sobre todo cuando no es que la ropa no te está entrando, sino que ese jean que tanto te gustaba, se te queda en la mitad del muslo y no quiere subir más.

¡Un aplauso al que se banca la dieta y el jean ahora le queda grande! Pero por las dudas, brindemos con un juguito.

30 de agosto de 2010

Pleasure

Uno de mis placeres de la vida, es ir al cine y entrar a ver una película sin haberlo planeado con anticipación. Las pocas veces que lo hice, resultaron sumamente gratificantes, y esta vez no fue la excepción.


"The Boys are Back" [o "De Vuelta a la Vida" en castellano], es un drama basado en un hecho real, de un hombre que debe enfrentarse a la sorpresiva enfermedad y posterior muerte de su esposa, y a la crianza de un pequeño de 6 años, además de un hijo de primer matrimonio que también aparece en medio de la tormenta.
Más allá de que Clive Owen, en lo personal, me parece un gran actor, las historias basadas en hechos reales tienen ese condimento extra que hace que sea inevitable compararlas con cosas cotidianas de la vida. Uno no sale de Matrix [o al menos, no debería, pero he visto gente ilusa que lo hizo] esperando que aparezca un agente Smith que nos muela a golpes, pero en este tipo de películas uno se encuentra a sí mismo en la piel del actor que interpreta un papel, casi podríamos afirmar, "real".
Una película bien narrada y actuada, sin esas situaciones innecesarias para hacer llorar al espectador, cálida, y que deja esa sensación inexplicable en el pecho cuando termina. Tampoco es ese estilo de novela de amor, típica de "enviudé pero volví a conocer el amor y ahora soy feliz", que no es que me moleste realmente pero se torna repetitiva, sino que aborda con otra idea el tema de enviudar y tener que hacerse cargo de un hijo estando uno solo, cosa nada sencilla.
Muy recomendable, pochoclera, linda para ver en compañía o ir solo uno de esos días que tenemos ganas de alquilar el cine casi para nosotros nada más.

Amo las sorpresas que puede dar el cine un día de semana nublado, con tiempo libre.

25 de agosto de 2010

Karmas estúpidos versión 2.0

Sabido es, para quien suele leer este humilde blog, que soy una persona que sufre un karma increíble con el tema "cortes". Suelo cortarme de las formas más estúpidas que pueda haber, sea con una manzana, con una fainá [se los juro], con papel, con aire... en fin. Mi piel y todos los otros elementos que se pueden encontrar en este planeta no forman una amistad "que no se corta" precisamente.

Pero esta vez los cortes no vienen al caso. Oh no, no señor. ¡NO!

He descubierto, no sin un poco de sorpresa y enojo, que en mi vida tengo otro karma. Podría decir que es nuevo, pero si analizo cuidadosamente los detalles de ésta aberrante situación, me doy cuenta que data de un largo tiempo. Tengo un karma [ya es un problema muy personal] con los FÓSFOROS.

Sí señor, así como lo leen. Esta porquería inmunda sin la cual yo no tendría fuego en mi cocina, puesto que encontrar un encendedor en mi casa es casi igual que intentar encontrar un millón de pesos en el lavabo [qué buena palabra, "lavabo"], siempre me trae más de un dolor de cabeza.
Por empezar, no hay chance de que, en mi apuro por ir a prender el fuego, no repare en que la cajita está dada vuelta, resultando en que lleno la cocina [o "anaf" así sin "e" como dice mi madre, para hacerse la interesante] de un gran grupo de dicho esperpento de cabeza colorada.
Por otro lado, es prender uno, y al acercarlo a la hornalla, que éste se apague. No hay tu tía, SIEMPRE me pasa lo mismo. Y claro, prendo otro, y otro... ¿y cuántos fósforos gasté? Ya perdí la cuenta.
La situación me pone de pésimo humor, uno va feliz de la vida a poner la pava para tomarse unos ricos mates, y este coso se rebela contra el sistema piromaníaco y me hace perder tiempo.
Malditos sean todos los fósforos del universo. O al menos los que compran en mi casa.
¡Aguante el magic click!

23 de agosto de 2010

Visiones locas

Estaba ojeando [y hojeando :B] una revista de un conocido diario nacional, bastante pedorra por cierto, cuando me encontré con la siguiente publicidad:


Y ahí me di cuenta, que los seres humanos siguen evolucionando. Ahora también tienen visión en 3d, ¡y no necesitan usar esos horribles anteojos en el cine de ese estilo!

Me siento tan común y corriente después de ver estas cosas... snif.

21 de agosto de 2010

Realidades económicas

Me molesta sobremanera tener que preguntar el precio de algo, antes de decidir si comprarlo o no.
No es porque yo me sienta sumamente adinerada, ni sea hija de padres ricos que me mantienen, ni nada de eso [en este momento: ojalá]; pero me sabe mal tener que averiguar primero si puedo comprar eso que quiero/necesito, o si puedo comprarlo en cantidad.
Hoy para ir a la verdulería, por ejemplo, tengo que pedir 100gr de frutillas, 2 pepinos, 3 bananas, 2 choclos...antes directamente compraba por kilo. ¿Hoy quién puede darse esos lujos?

¿A cuánto el gruyere? Mmmm....bueno, dame un cuartito.
¿Cuánto está el kilo de zapallitos verdes? Oooook....dame 2.

Tener que recurrir a eso, apesta. Se siente feo.
No quiero ni calcular lo que gastaría en vivir, si viviera sola. ¿Qué sueldo mínimo debe tener uno para poder independizarse?

Tamos todos locos.

16 de agosto de 2010

Tarde, pero...

En las últimas semanas he tenido el agrado de disfrutar del buen cine, pasatiempo que aún se puede disfrutar gracias a los maravillosos descuentos que nos provee la vida, caso contrario, entraría en la categoría "hobbies para gente con recursos monetarios no tristes". Roguemos que siga así, ya que cada vez son menos las cosas que se pueden disfrutar por menos de 50$. Y mejor dejo de quejarme e irme por las ramas, y acá les traigo las últimas tres que tuve el placer de ver en la pantalla grande.

"El aprendiz de Brujo", otra de Disney, nos trae la historia de un brujo que tiene que encontrar a "El
Elegido", que no sería ni más ni menos que el heredero del archi conocido y grandioso mago de antaño Merlín.
Si bien es la típica película donde hay un pelagatos que de repente se entera que; o es "el hijo de", o "el heredero de", o "el familiar de", y un millón de etc's, dista de ese pelagatos que pasa de ser un don nadie a ser el capo del barrio.
En general, películas con este tipo de héroe, nos muestran a un tarado que no era nadie especial, cuya vida era una porquería inmunda normal y corriente, sin nada novedoso que ofrecerle a nadie, y de pronto por la pluma del Señor se transforma en alguien increíble, con algún poder especial y con un ego más largo que cuello de jirafa. ¿Ejemplos? Tengo miles. Eragon [siempre es bueno bardearla un poco más], Furia de Titanes, y alguno seguro va a nombrar otra más.
En este caso, el pibe, no solo no es un pelagatos ya que es un capo de la ciencia, sino que cuando se entera de su destino no se transforma en una joya anti-humildad y lo más parecido a un insoportable adolescente hijo de padres con dinero, sino que sigue siendo el mismo boludito pero con algo más en su vida. Y, además, no se eligieron a un adolescente de esos carilindos que hacen que la mitad de las muchachas espectadoras quieran revolearle una bombacha [como me pasó en Eclipse, donde a más de una quise acogotar], sino que es un pibe de lo más normal físicamente. Incluso, de esos que pasarían desapercibidos.
Mención especial para un grandioso Nicolas Cage en el papel de EL brujo, que básicamente se morfa la película, y para Mónica Belucci, que por más que los años pasen, va a seguir siendo increíblemente hermosa.
Una película muy entretenida, sí señor.


"El Último Maestro Aire". Una película que llevo meses esperando, ya que la serie en la que se basa ["Avatar", que pudimos y aún podemos verla en el canal de cable infantil Nickelodeon] me gustó más que mucho.
Mis expectativas eran altísimas hasta que empecé a leer reseñas y críticas que destrozaban la película antes de su estreno en Argentina. Y, si bien nunca le hago caso a ninguna crítica, porque me ha pasado más de una vez de que termino pensando lo opuesto a lo que leía [tanto en buenas como en malas críticas], por las dudas decidí ir un poquito menos emocionada a verla. No sea cosa que me pasara de nuevo lo que me pasó en Furia de Titanes, que terminé con ganas de arrancarme los ojos con una cuchara plástica.
¿Por donde podría empezar? Lo más importante, no me pareció ni cerca una película que merezca el calificativo de mala. Es entretenida, y dentro de todo es una muy buena adaptación de la primera parte de la historia. Cabe aclarar que la serie se divide en tres "libros" [agua - tierra - fuego], de unos 20 capítulos cada uno, y tiene muchas cosas en el medio que sirven de relleno, por lo que resultaría interminable meter todo en una.
La serie narra las aventuras de Aang, el último maestro aire que queda. El mundo está dividido en 4 naciones: la del aire, la del fuego, la de la tierra, y la del agua. El Avatar es el único que puede manejar los 4 elementos y así mantener la paz, pero justo cuando la nación del fuego decidió atacar y conquistar a las otras, el Avatar desaparece. Y 100 años después, es encontrado, y es su destino aprender a controlar los 4 elementos para volver a traer la paz.
Esta película en particular se enfoca en la primera parte de la serie, que se llama "Libro Agua", donde él tiene que aprender a manejar ese elemento en particular.
Cosas que no me gustaron mucho: por un lado las actuaciones. Si bien en la serie los tres protagonistas son niños, y estuvo bien la idea de plasmar esa inocencia en las actuaciones, noté mucha discrepancia respecto a los de la serie original. La que me pareció más acertada fue la chica que hace el papel de Katara, pero al que hace de Aang [el Avatar] le falta un poco de expresividad y de chispa, y ni hablemos del que hace de Sokka, porque es el mismo que hace de Jasper en la saga de Crepúsculo, y ese chico tiene un serio problema de expresión. Me corrijo: no tiene expresión. Siempre con los ojos abiertos como platos y los labios cerrados, y en la serie de TV, Sokka vive haciendo caras y chistes. En fin: nada que ver. Elección muy poco acertada.
Como decía antes, fue una muy buena adaptación, sin mucho agregado al pedo que arruine la historia, y con la dosis justa de información. Lo único, que a mi parecer podría haber sido fácilmente una película de 2hs, o al menos 2hs y media, y no 1:40hs como dura. Termina resultando un poco escueta.
A pesar de todo esto, creo que está muy buena, y espero que las próximas sean iguales o mejor que esta. Y gracias a dios esta adaptación de un "tipo animé", no resultó ser como la aberración de la naturaleza Dragon Ball, película que sólo recordar se me retuerce el corazón otaku.


Dejé la mejor para el final. De lo último que vi en el cine, definitivamente "El Origen" es de lo mejor.
No me atrevo a explicar mucho de qué se trata, así que me remitiré a lo que dicen algunas pequeñas reseñas que andan dando vueltas por internet.
Hay personas que tienen la capacidad de meterse en los sueños de otras, tanto sea para averiguar cierta información o para robarla. Y a este grupo de personas, muy muy buenas en lo que hacen, las contrata un poderoso hombre que necesita un enorme y peligroso favor que decidirá el destino de su empresa.
Respecto a los escenarios, a las actuaciones, a la historia, a los efectos especiales, a la música y demás, solamente voy a exclamar:
¡¡FAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!
I M P R E S I O N A N T E.
Una obra maestra, sin desperdicios, que te transporta a otro mundo, y donde cada minuto que se vive en la película es mejor que el anterior. Una joyita de principio a fin.
Si aún no tuvieron el placer de ir a disfrutar de una inigualable joyita de la ciencia ficción, ya saben, aprovechen que todavía está en cartel y vayan corriendo a su cine amigo. Aviso: comprar pochoclos, o gaseosa, o cualquiera de esas delicias que nos acompañan en las películas, no va a tener ningún sentido práctico porque no van a recordar que compraron nada una vez que empiece la película. Tampoco se distraigan mucho, porque en ciertos puntos clave de la película se pueden perder de algo importante, y se puede perder el hilo a la historia. Así que ya saben, nada de romper las bolitas con el teléfono, o de agacharse a buscar algo que se les cae...nada. Además, quiero creer que no van a tener ganas, ya que así de espectacular resulta el filme.
Ah, y pueden salir con una cara parecida a esta:

Ya no tenía bonete, porque se me había volado.

En fin.
Tres buenas recomendaciones, sobre todo si les gustan estos estilos de película. Aunque "El Origen" sin dudarlo, se la recomiendo a cualquiera que disfrute del buen cine.
¡Buena semana y hasta las próximas películas!

11 de agosto de 2010

Celuleando por el mundo VI

¡Último momento! Se encontraron pruebas con dibujos que confirmarían las sospechas de que Carlos Gardel, magnífico cantante de tangos en el pasado, se dedicaba a recorrer las calles en un estado de dudosa conciencia, mejor conocido como "estado de fumeta".

¡Woooooooaaaaaa locooo, los ladrillos se mueven solos!

La foto de prueba fue tomada en la estación "carlos gardel" de la línea B del subte de la ciudad de Buenos Aires. Aquí vemos al acusado con cara de asombro extraña, y unos dientes sospechosamente blancos, acompañado con un notable desvío ocular, que demostrarían la teoría de que este maravilloso músico disfrutaba fiestas con brownies siniestros.
Volveremos con más sospechas confirmadas.

9 de agosto de 2010

Edades

El tiempo se pasa volando.
Las vacaciones académicas de invierno no duraron nada, las de verano volaron igual, ya estamos en agosto. En menos de lo que canta un gallo, se van a venir encima los segundos parciales, van a empezar a aparecer todos los adornitos boludos de navidad en todas las vidrieras, vamos a empezar a sentir ese stress de que se está acabando el espacio cerebral disponible, los días van a empezar a ser más largos de nuevo, la cerveza va a volver a formar parte de nuestras noches de reunión y no tanto el café bien cargadito. Las mini, ínfimas siestas al sol ya no van a ser tan adoradas, y vamos a querer caminar bajo la sombra cuando salgamos a la calle.
Y nos damos cuenta que hay frases que ya no van. Como hoy, cuando hablando de música y recitales con un amigo, le quise decir "voy a seguir yendo y disfrutandolos cuando tenga 30 años..." y me di cuenta, que esos 30, ya no están tan lejos.
Y ya cambias esos "30" por "40". Listo, nadie se dio cuenta. A otra cosa mariposa. Ah ¿ya se ven algunas guirnaldas verdes por ahí?

5 de agosto de 2010

Lo de siempre

Creo que las personas tienen la idea fija, de que para que una pueda ser realmente una mujer completa, debe sí o sí ser madre alguna vez.
Con expresiones como "es lo mejor que hay en el mundo", "no hay otra cosa mejor que estar embarazada", "criar hijos es lo máximo", "sin hijos no hay vida completa", y un trillón de otros etcéteras; intentan llenarme la cabeza de ideas cada vez que comento que yo no quiero tener hijos. Ni ahora (en edad estoy), ni nunca.
Mis razones son tan válidas como las de cualquiera, no es cuestión de querer convencer a nadie de que no tener hijos es lo correcto, sólo porque yo crea en eso, no es mi intención. Pero me molesta ese egoísmo estúpido de querer imponerte qué es lo correcto, y querer convencerte de que tener hijos es la única razón por la que crecemos, porque sin hijos no va a haber felicidad nunca en el universo, sin hijos nunca vas a poder sentirte completo, y bla bla bla.
¡Vamos! Hay tantas cosas por las que vivir, por las que romperse el lomo cada día, que nos podrían (¡y pueden!) también llenar de alegría. Y, por otro lado, hay mucha, muchísima gente, que debería tener prohibido ese derecho "divino" a ser padre, porque la forma en que tratan a sus hijos dista de ser lo ideal para criar a nadie.
Una de las personas que más me molestó fue un familiar mío, cuando le comenté esto mismo de que no quiero tener hijos. Empezó con un sermón interminable sobre lo genial que es ser padre, y resulta que cuando voy a su casa (visitas esporádicas que ya no le hago directamente) la veo como le pega a sus hijas o les grita y maltrata, cuando hacen algo malo. ¿En qué quedamos? ¿No era que es tan genial ser padre y uno explota cual si fuera un globo de alegría?

Basta de esa estupidez de "cuando el reloj biológico te lo pida ya vas a ver". ¿De qué diablos me están hablando? ¿Esta es la única razón por las que somos mujeres?
Yo no creo en eso. Me parece que creer eso, hace que la vida sea minimizada a algo realmente ínfimo, y estoy segura de que no lo es.

3 de agosto de 2010

No me importa sonar repetitiva

Durante miles de años, los seres humanos
hemos podido disfrutar, del mejor regalo
que los dioses dieran jamás a ningún ser vivo
La brisa, el viento, el hermano sol y la hermana luna
campos y praderas donde ver crecer a nuestros hijos
amaneceres bañados con el perfume que estornudan las flores en primavera
puestas de sol decoradas por los sueños aun por concebir
Y aunque parezca mentira… inteligencia
Pero el hombre blanco despreció aquel tesoro
y a medida que la vida le sonreía,
el le contestaba dando patadas al destino
Si alguien lee esta carta, no olvide que el fin de esta civilización
se debió al egoismo, codicia e incultura de la raza humana
Los hombres ya no somos mamíferos
el ser humano no se convirtió en depredador
la raza humana somos simplemente un virus
matamos, crecemos, y nos multiplicamos
Por eso nos extinguimos
por eso las aguas se tragaron nuestra civilización
la verdadera Atlántida, éramos nosotros
Y por eso hemos escrito esta nota
para formas de vida inteligente venideras.
cuando los hombres escupen al suelo...
…se escupen a si mismos.

Mägo de Oz - Atlantia

Con el correr del tiempo, nos volvemos un poco menos humanos y más destructores. Lo que antes parecía algo inconcebible, hoy lo vemos pasar como si fuera cualquier cosa, y ya no luchamos por proteger ni nuestros ideales ni nuestro suelo. Hasta a veces, ni nos damos cuenta que ese algo sucedió, o que estaba mal.
Mientras tanto en una provincia argentina se considera "sano" matar una gran población de perros callejeros sólo porque ocupan espacio ¿Pero quién es el culpable de que esos perros estén ocupando ese espacio? ¿Ellos? No señor. Si ellos hubieran podido elegir, hubieran elegido tener un amo a quien querer, un colchoncito cálido donde descansar por las noches y un buen plato de alimento todos los días. Los perros no pertenecen a la calle, y si fueran animales salvajes (cosa que no son) pertenecerían a los prados y a los bosques, si supieran como hacerlo, buscarían sus alimentos y sus refugios. Pero estos pobres bichos, abandonados a su suerte, hacen lo que pueden atrapados en una gigante caverna de cemento que pocas cosas tiene que ofrecerles para su susbsistencia.
Acá el problema, como siempre, es la gente. La gente que agarra un perro y después se aburre y lo tira a la calle (Vamos, hay mujeres que tiran sus propios genes a un volquete o a un inodoro), que no castran a sus animales y cuando tienen cachorritos los echan al muere como si ellos tuvieran otra elección.
La misma gente, que día a día sigue fabricando toneladas de basura que no van a ningún lado, que sigue contaminando de todas las formas posibles, que se baja del colectivo y tira el boleto a la calle como si por combustión espontánea fuese a desaparecer, que abre la ventanilla del auto en plena ruta y revolea una botella vacía de plástico, que abre el atado de cigarrillos y tira el plastiquito en cualquier parte, y tantísimos otros etcéteras que se podrían nombrar acá.
Esa misma gente, que no tiene respeto por otro ser vivo, y por empezar ni siquiera por su misma especie. La misma que no tiene respeto ni amor por la tierra que la vio nacer, ni cuida este hermoso lugar que tenemos que cada año nos regala cosas maravillosas como las primaveras, los colores otoñales, los aromas del verano, los cielos anaranjados, los bosques y su inexplicable fragancia a vida.

¿Algún día se van a dar cuenta de todo lo que tenemos? ¿O recién se van a dar cuenta de todo lo que podríamos haber hecho, una vez que todo esto ya no exista?

Este planeta y todos sus seres vivientes, son una maravilla universal, algo tan increíble que me atrevería a catalogar como "mágico". Pero todavía, no se terminan de dar cuenta.
O, lo que es peor, ya no les interesa.

2 de agosto de 2010

Período fiaquil

No me morí después de las vacaciones, aunque una gripe me tiene tosiendo y portando una sexy voz de camionero de aquellas.
Tengo una fiaca bárbara de sentarme a escribir y dibujar, y eso que tengo más de un post en mente. Y la fiaca aumentó de tamaño hoy, dado que volví a cursar nuevamente (¿Ustedes vieron las vacaciones académicas de invierno? Ah, que suerte, pasaron tan rápido que yo no las vi)

Ya, ya vuelvo ¡no me atosiguéis!