12 de octubre de 2012

MoooozooOOOOOOOO!

A mi me gusta dejar propina.
Nunca fui camarera ni nada por el estilo, digo porque uno podría pensar "la infeliz fue una pobre ilusa que recogía céntimos de las mesas luego de estar horas sirviéndoles cual esclava", pero nada que ver. Es simplemente que a veces necesito devolver algo, si del otro lado hubo buena onda. Obvio, si me atendiste con cara de ojete, que te de propina tu vieja. En eso nos entendemos.
A veces los estados de embriaguez me hacen ser más amable que lo normal. Es todo sentido eh, soy más graciosa, más "macanuda", la gente me quiere más y yo me río el doble. Pero aparte de eso, como ya no reparo en la ingesta de brebajes espirituosos, tampoco reparo en la cantidad de dinero que dejo antes de irme. Así me he ido de bares como ser en un viaje a bariloche, un pub irlandés que visitamos varias veces, que más o menos un promedio de 60-70 mangos se hacían cuando las dos rotosas salíamos dobladas de dicho lugar.
Tengo un recuerdo inamovible de una vez que me encontraba degustando un rico café en Havanna, y veo que la señora que se está por ir de la mesa enfrente a la mía rebuscaba en su monedero para dejar una propinita. ¿Qué salía un café hace unos años? ¿7 pesos? ¿Menos? La cosa es que esta amable anciana deja 3 monedas sobre la mesa. Me pareció vislumbrar que no eran de gran tamaño, y cuando afiné la vista cual halcón galáctico pude ver las 3 moneditas de cinco centavos apiladas una encima de la otra.
¿Qué haría uno en ese caso si fuese el mozo? Yo la corro antes que se raje y la re cago a trompadas en el ojete. ¡Para eso no dejes nada, vieja hija de puta!
Y así tenemos a varios que antes de irse se ponen a revisar la billetera con mala cara cuando se dan cuenta que no encuentran un puto billete de dos pesos. Si existieran los billetes de un peso, la junta de dinero en propina estaría al horno.
Mientras pueda, yo te sigo dejando. Eso sí, evitá ponerme cara de culito, contestarme mal o venir a atenderme justo a mi si te faltan 10 dientes.
Con los dientes no se jode.

1 comentario:

Bruno de Lera dijo...

Yo opino lo mismo, si te dan un buen servicio y se esmeran la propina está mas que merecida. Sino siempre algún valor menor se deja.
Excepto casos extremos que me han pasado donde le pedís un Gin Tonic y te miran con cara de poker como si le estuvieses pidiendo un elefante con galera.