11 de noviembre de 2011

Caprichito mañanero

Era una mañana como cualquier otra a bordo del colectivo que me llevaría a la facultad. Bueno.. no era como cualquier otra, yo iba SENTADA. Algo que no sucede nunca bajo ningún punto de vista. Imaginarán mi felicidad al poder ir leyendo tranquilamente mi lib... bueno, me fui por las ramas.
Volvamos.
Una mañana *casi* como cualquier otra, en el colectivo.


De pronto, cuando ya eran casi las 9 menos cuarto y estábamos a escasas 15 cuadras de donde me tendría que bajar (y entro a las 9, nunca llego a esa hora), se sube un buen muchacho por la puerta del medio. El chofer, muy simpático (Sarcasmo) le pide amablemente (Sarcasmo) que se baje, a lo que el adorable (Sarcasmo) muchacho responde "No, no me bajo, cobrame el boleto que yo también quiero llegar a mi trabajo".


La escena de arriba se repite así tal cual durante unos 10 minutos (o 15, pero era MUCHO), entre los cuales el colectivo decide tiernamente (Sarcasmo) estacionar su vehículo móvil, encaprichado como estaba, mientras repetía que si el flaco no se bajaba, no seguía. A esto sumemoslé las puteadas de los pobres 45 infelices a bordo del colectivo, los cuales TODOS llegaríamos tarde a destino (ese día no iba a ser la excepción para mi).
En algún punto del bardo, mezcla con la historia épica que quería seguir leyendo y no podía (trate usted de leer algo en inglés muy copado mientras tiene a unos cuantos gritando arriba del colectivo en puteadas de colores), yo ya soñaba despierta con que ambas personas padecieran combustión espontánea, a falta de que al menos yo no llevo encendedor.


Finalmente no hubo fuego para nadie, y tuvo que subir un policía a decirle por favor al chofer que se dejara de romper las pelotas y arrancara.
Y llegué a la facultad a las 9 y media.
¡Una hermosa mañanita!

9 comentarios:

María Cecilia dijo...

Me hacés reir tanto, y menos mal que no me ves porque a la vez me da cosita eso de reirme de los demás tan descaradamente del padecer de los otros, pero creo que lo sabés narrar muy bien!
gracias y buenfinde

JuanM dijo...

Es genial la anécdota.
¡Igual no detallaste la intervención del policía! jaja ¿Quién lo habrá llamado?

Zoquett dijo...

Nadie, en realidad el bondiero solo se acerco a uno y lo hizo subir... a lo mejor pensaba que lo iba a felicitar por dejarnos a todos de garpe :P

Mr. Popo dijo...

Me pregunto que diría la CNRT si les contás del comportamiento del nene de 5 años que manejaba el micro.

Seguro le compran un chupetin...

Pablix Pebablds dijo...

O sea que el policia le dio la razón al chofer? JAJA Genial!!

Saludos!
http://paradoenelabismo.blogspot.com

Zoquett dijo...

No, no le dio la razón, le dijo que se deje de joder!

yoquemebusco dijo...

jaja estuvo bien el poli, seguro muchos le estaban diciendo lo mismo ¿no? jaja

¡salú!

Lucía

Maximus dijo...

Y le puso un schiaffo en la nuca y le hizo prometer que nunca volvería a hacer lo mismo, nene malo caca!

Zeithgeist dijo...

em, pero el cana no se supone q tenia q bajar al discolo de una patada en el toor? PAIS DE MIERRRRRRRRRRRRRRRRRDA!

Oo