4 de septiembre de 2011

Ojos ciegos de los que sí ven

Hace unos días, al colectivo se subió un hombre ciego vendiendo lapiceras. Acostumbrado al tamaño "normal" de los colectivos porteños, iba parando y ofreciendo su producto "al aire" esperando encontrar del otro lado a una persona que quisiera o no recibir dicha lapicera, y en algunas ocasiones obviamente no encontraba respuesta alguna porque el diseño de ese colectivo era más moderno y, como sabrán, tienen menos asientos que los regulares [la modernidad no nos deja sentar a tantos].
Lo que me sorprendió un poco fue la gente que, al ver la lapicera ofrecida, le respondían que "no" pero sin hablar, haciéndole un gesto negativo con la cabeza. Ante la insistencia del pobre tipo, lo hacían con más ímpetu hasta que se rendían en un "no, gracias" verbal.
Todo bien que uno en el viaje va pensando en la suya, pero no podés no prestar atención al flaco que tiene los ojos incoloros prácticamente y el bastón de ceguera en la mano, ayudándose lentamente de los caños para no caerse mientras el colectivo sigue en movimiento. Me pareció un poco...choto, por decirlo de alguna manera. ¿Es falta de atención o falta de respeto?

4 comentarios:

Hugo dijo...

Es triste.

yoquemebusco dijo...

Es falta de ambos y de otras cosillas ¬_¬

¡salú!

Lucía

Zeithgeist dijo...

falta de atencion del ciego! mirá si por no verte terminas con una bic clavada en el ojo!

Staff de Bla Bla Bla dijo...

Coincidimos con Hugo, es triste.

"Pero a los ciegos no le gustan los sordos y un corazón no se endurece porque si..."