10 de agosto de 2005

Tributo

Hoy vengo aqui, a este espacio, a rendirle tributo a ese jubete de la infancia que supo llenar los espacios vacíos de amistades frustradas (?). Que supo acompañarme en mis largas tardes de sol, jubando juntos en el patio de mi casa, o en la casa de mi amiga Luciana (Amigas desde pequeñas, que aguante), mientras tomábamos la chocolatada con babiscuits. Jubetes con todos sus accesorios...la casite, el zoológico, el camión de bomberos, y tantos otros. (Yo tenía casite y zoo).
Los había de muchos colores, todos re bonitos, les podía sacar el peluquín y todo!
La cagaron cuando aparecieron unos que eran iguales pero con BOQUITAS...ahi ya es cualquiera, señor dueño de la empresa, nos cagó toda la fantasía del jubete sin boca, pero bueh...maldito sea usted.
Sin más ni menos, adjunto una imágen de estos hermosos jubetitos, los más usados en mi infancia y más extrañados en este momento.


¡LOS PIN Y PON!


Hoy les dedico este post porque me acordé de lo mucho que me divertía con elios, de lo bien que la pasaaaaamoooosss la otra veeeee...uy, me colgué cantando, en fin les decía, que la pasaba bomba jugando con elios...¡los extraño! Quiero volver a pretender que hablan y que se hacen amigos y se van de compras por ahí. Maldita respondabilidad adulta. Te odio.¡Jutú!

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