23 de noviembre de 2012

911

Y no es el número de llamar a la policía, sino que es la entrada número 911.
Y con esta entrada decido cerrar un ciclo de blogger en este espacio, para mudarme a otro.
¿La razón? Simple...tras ocho años y pico (arranqué allá por marzo del 2004), siento que necesito empezar de nuevo en otro lado.

A este blog le tengo que agradecer tantas cosas que no sabría por donde empezar. Pero, ante todo, agradecer a todos esos ojos que se han tomado un tiempo para divertirse un poco con mis payasadas, igual que yo me divertí escribiéndolas en todos estos años.
Me quedan mil recuerdos geniales de mi paso por estos lados, y espero crear nuevos en el otro espacio, donde me voy a animar a escribir sobre más cosas de las que solía escribir.

Les dejo el link de la otra cucha, para cuando se quieran dar una vuelta: Zoqueta 2.0.

Gracias por todo y más.

Un saludo a mi mamá y a mi papá, chau.



12 de noviembre de 2012

Fulltime

En algún lugar de Buenos Aires...


Podés comer pollo sin horario. ¡Que nadie te diga cuándo!

7 de noviembre de 2012

Vieja chota

Cada vez soporto menos a los jóvenes.

En un principio pensé que era porque las nuevas generaciones son un desastre, pero ahora estoy convencida de que también es que yo estoy hecha una vieja quejosa.
Se acercan los 30 (y no a paso lento, porque este 2012 ya se está evaporando igual que mis axilas con el calor que hace hoy), se me está marcando una fina línea de expresión de UN sólo lado (por una mueca de cara de orto que siempre pongo, fuera de joda), y mi paciencia por los púberes disminuye notablemente.

Me parece que soy candidata al bastón ese que tiene un tipo de sable adentro.

Ah sí, vieja de mierda completa.

24 de octubre de 2012

Macabro

Cerca de lo de mis viejos hay una plaza, donde hace tiempo unas escuelas de la zona aprovecharon unas medianeras para pintar unos murales. Hablo de hace años, ya ni me acuerdo cuándo fue, de hecho.
Nunca me puse a mirar detenidamente las creaciones de los niños, sinceramente no les di pelota, pero últimamente como paso todos los días cuando saco a la perra, tuve la oportunidad de pispear algunas cosas con más detenimiento.
Y estos dibujos, debo decir, son sumamente macabros.


Empezando por esta, ya se ven cosas raras. Abajo parece que dos perros se están mordisqueando de manera alarmante. A la izquierda, un nene huye despavorido de la escena, igual que la nena de arriba de todo, aunque también puede ser una de esas personas que corren en las plazas, que hacen ejercicio y no miran a nadie. Y el nene que está jugando con el perro marrón entre los dos que nombré anteriormente, no termino de entender si la está pasando bien o teme que el perro le arranque la mano.


Esta nena me deprime. De verdad. La tristeza por la malformación de sus piernas y el aburrimiento de saltar esa soga, realmente me deprimen. ¡Miren esos ojos! ¡ENCIMA TAN BLANCA! ¡PEOR!


La mirada de este chico me da miedo. Me imagino que mientras la abraza a la chica repite en su mente "Te voy a amar toda la vida. TODA LA VIDAAAAAAAAAAAAAAAA" así con una voz de obsesivo compulsivo.


No, no son las extrañas y pobladas pestañas de esta chica lo que me inquietaron de esta imagen. ¿Qué hace el ex presidente Carlos Saúl jugando a la pelota ahí en el fondo?


El dilema de la niña barbuda. Y sí, es una niña. No sale en la foto pero tiene pollera.


Por dios, las caras de hijos de puta de estos nenes. Tienen que ser la típica bandita de forros barderos que no pueden faltar en ninguna escuela. ¡Pero mírenlos bien! Los 3 de abajo están para una película de terror, de esas de nenes poseídos que matan gente. Y el de arriba de todo a la izquierda tiene cara de que cuando crezca va a ser pedófilo. 


Más allá de que claramente los alumnos de esa división eran medio revolucionarios, me llama la atención la paloma (o especie de ave) arriba de la rama. ¿QUÉ necesidad?


Paradigma de un niño que nunca va a llegar a los pedales de su bicicleta. Y que encima parece que tiene tres piernas. 


Este no sé si es robocop disfrazado de nene para poder jugar en la plaza, o simplemente un enfermo fanático de anabólicos. Que encima tiene senos. ENCIMA.


Alguien que haga algo por este gato porque con esa cara de tristeza siento unas fuertes ganas de pegarme un tiro en la sien.

Ahora cuando empiece a ver murales de este tipo voy a prestar más atención.
Se pueden encontrar cosas locas, MUY LOCAS.

POR DIOS ESE GATO.

12 de octubre de 2012

MoooozooOOOOOOOO!

A mi me gusta dejar propina.
Nunca fui camarera ni nada por el estilo, digo porque uno podría pensar "la infeliz fue una pobre ilusa que recogía céntimos de las mesas luego de estar horas sirviéndoles cual esclava", pero nada que ver. Es simplemente que a veces necesito devolver algo, si del otro lado hubo buena onda. Obvio, si me atendiste con cara de ojete, que te de propina tu vieja. En eso nos entendemos.
A veces los estados de embriaguez me hacen ser más amable que lo normal. Es todo sentido eh, soy más graciosa, más "macanuda", la gente me quiere más y yo me río el doble. Pero aparte de eso, como ya no reparo en la ingesta de brebajes espirituosos, tampoco reparo en la cantidad de dinero que dejo antes de irme. Así me he ido de bares como ser en un viaje a bariloche, un pub irlandés que visitamos varias veces, que más o menos un promedio de 60-70 mangos se hacían cuando las dos rotosas salíamos dobladas de dicho lugar.
Tengo un recuerdo inamovible de una vez que me encontraba degustando un rico café en Havanna, y veo que la señora que se está por ir de la mesa enfrente a la mía rebuscaba en su monedero para dejar una propinita. ¿Qué salía un café hace unos años? ¿7 pesos? ¿Menos? La cosa es que esta amable anciana deja 3 monedas sobre la mesa. Me pareció vislumbrar que no eran de gran tamaño, y cuando afiné la vista cual halcón galáctico pude ver las 3 moneditas de cinco centavos apiladas una encima de la otra.
¿Qué haría uno en ese caso si fuese el mozo? Yo la corro antes que se raje y la re cago a trompadas en el ojete. ¡Para eso no dejes nada, vieja hija de puta!
Y así tenemos a varios que antes de irse se ponen a revisar la billetera con mala cara cuando se dan cuenta que no encuentran un puto billete de dos pesos. Si existieran los billetes de un peso, la junta de dinero en propina estaría al horno.
Mientras pueda, yo te sigo dejando. Eso sí, evitá ponerme cara de culito, contestarme mal o venir a atenderme justo a mi si te faltan 10 dientes.
Con los dientes no se jode.

4 de octubre de 2012

Mensajes dudosos

Hoy vi en la vidriera de un local de depilación un cartelito que decía "1/2 pierna cavada $30".
Por mi mente pasaron muchas imágenes que serían útiles para un programa de TV como Dexter, pero en ninguna me imaginaba que se refería al famoso "cavado" que nos tenemos que depilar las niñas.
Poco feliz el anuncio, poco feliz.

27 de septiembre de 2012

Celuleando por el mundo XIII

Todos hemos tenido algún contacto con estas señoras, que andan por la vida quejándose de sus dolores varios mientras se visten como si fueran quinceañeras, o que en el colectivo te piden el asiento justificándose con su vejez cuando al levantar la vista te encontrás una cara con 10 kilos de maquillaje, cama solar y una estirada que dejaría sorprendida a la mismísima goma elástica.

Pero estas cosas ya no las entiendo:


¿¿¿Andás con bastón y con botas de taco alto por la vida???

¡¡¡¡ARGHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!



20 de septiembre de 2012

Metiche

Iba en el bondi con mi vieja hablando de cosas sin importancia, y de pronto tocamos el tema de mi suegro, que es músico (toca folclore, guitarra), y que ahora capaz empieza con alguien que participó en uno de esos reality's de músicos. En eso se da vuelta la chica que estaba adelante nuestro y dice "AY, no pude evitar escuchar, pero quiero que sepan que los reality's están todos arreglados. Yo soy periodista y desde el 2007 los cubro y son todos arreglados".
Primero pensamos "DAAAH!" (decime algo que no sepa....) pero mi vieja, que es de esas señoras amables que no saben decir la verdad cuando ésta hiere le dijo "ah sí, todo es así" y creo que eso fue entendido por la chica esta como un permiso para seguir la conversación.
Empezó a contarle a mi vieja (digo a ella porque yo automáticamente miré hacia otro lado y la ignoré) todo de su gran vida, que era una GRAN periodista, que Pergolini le dijo "vos tenés algo que otros no" una vez que le hizo una entrevista en la calle mientras cursaba el secundario, que trabaja en una radio que también transmite por internet, lo cual a ella le parece "una innovación nuestra" (mamucha, hace años se hace eso), y otras gansadas de esa índole.

Después me quedaron fragmentos de conversación flotando en la mente:

Madre: "¿Y son muchos en la radio?"
Ella: "Sí, somos tres"
Mente de Ary: "Uffffff, muchísimos"

Madre: "Qué importante que los jóvenes hagan buen periodismo blablabla"
Ella: "Y nosotros tenemos edad promedio entre 23 y 27 años"
Mente de Ary: "¿*Todos* nosotros? ¡¡¡SON TRES!!!"

Y cosas insistentes como "MIIIIIIII radio" o "MIIIII productora"

Lo único que yo quería decirle eran cuatro cosas:

1- Nadie te invitó a charlar de tu fantástica vida.
2- Sos muy pelotuda.
3- Recibirse de un secundario con orientación en comunicación social no es ser periodista.
3- Ya que sos tan genial y tan capa por la vida, andá al dentista a arreglarte esos dientes podridos que tenés.

No, si para hacer sociales yo estoy mandada a hacer.

17 de septiembre de 2012

Celuleando por el mundo XII

En algún lugar de la capital federal ofrecen algo tentador...


Debe ser un amor, el chorizo.

12 de septiembre de 2012

Eco

Todo muy lindo con que al leer el diario digital nos evitamos el exceso de papel, tener más basura, la incomodidad de algunos diarios que parece que el que inventó la forma de leerlo nos odiara con toda su alma (no voy a dar nombres, sólo diré que se llama L. Nación. No, momento, eso es muy obvio...); pero hay tres cosas en particular que hacen que, cada vez que quiero leer el diario, me de cáncer de ojos:
Una, las publicidades esas gigantes que se abren en cuando entrás al link del diario. No importa si vos no querías enterarte, ahí está, grande como una casa. Y si querés ver un video de lo que sea, fumate el anuncio que no se puede adelantar (y no, no dura 4 segundos).
Dos, la desequilibrada cantidad de noticias sobre deportes, específicamente fútbol. ODIO el fútbol y la gente futbolera en exceso, y me revienta tomarme el trabajo (sí, TRABAJO) de entrar al diario para ver 5 noticias pelotudas (de las cuales 3 son de la presidente y sus interminables cadenas), y el resto todas de fútbol.
Tres, ver cosas sobre el programa de Tinelli y cosas referentes a ese mundo de personajes paupérrimos que lo rodean. ¡Pero como si fuera importante la noticia! "Emilia Attias se tiró un pedo en la tele y todos comentaron. Enterate acá de los tweets de Moria al respecto" DEJAME DE JODER.

En el facebook estaba suscripta a un canal de noticias como para enterarme algo de lo que pasara, y los terminé borrando porque era una fuente inacabable de cosas que no le importan a nadie (al menos, a nadie con dos dedos de frente).

¡Mah, metansé las noticias ya saben dónde!

10 de septiembre de 2012

Como la vida misma

Todos tenemos gustos que nos definen. Algunos tan profundos, que es difícil explicarle al resto de los mortales el nivel de unión que uno siente a ciertas cosas que, en definitiva, lo hacen feliz.
En mi caso, sin duda alguna, son los animales. Y sin ánimos de sentarme a explayar lo que estas criaturas, cualquiera de ellas, me hace sentir; lo que quería decir es que me tocó hoy ver una de las películas que, sin duda, pasó a mi top 10 de favoritas en un vuelo sin escalas.
"All the little animals" ("Todos los pequeños animales"), de 1998, donde te encontrás con pedazos de actores como Christian Bale o John Hurt, trata justo este tema de los animales en una forma en que simplemente me descolocó. Sentí una conexión inexplicable con los dos personajes (interpretados por los actores que nombré anteriormente), que hasta sentí esa cosa de que algo dentro mío cambió para siempre.
Por ahí es una patraña todo esto que estoy escribiendo. Por ahí no. Y no soy de escribir sobre películas ya en este blog (porque para eso está este otro), pero sinceramente esta película fue una revelación para mi. Una maravilla.
Mi pedacito de felicidad recientemente adquirido.
¡Que viva el cine que tiene ese poder sobre nosotros, los que somos cinéfilos!

4 de septiembre de 2012

Literario

La matrona me pasó unas tijeras, corté el cordón umbilical y Andrea inició su destino separada de su madre. ¿De dónde viene esta pequeña? ¿Dónde estaba antes de germinar en el vientre de Celia? Tengo mil preguntas que hacerle, pero temo que cuando pueda contestarme ya habrá olvidado cómo era el cielo... Silencio antes de nacer, silencio después de la muerte, la vida es puro ruido entre dos insoportables silencios.
Isabel Allende - "Paula" 

Tengo un fanatismo terrible con esta escritora. Adoro la forma que tiene de escribir, y como hasta de una tragedia (como en este libro, con la grave enfermedad de su hija) puede sacar un libro tan increíble.

30 de agosto de 2012

Irónico

Hace poco me tocó hacer uno de esos viajes monstruosos de colectivo para ir a ver un cliente, cerca de Constitución. El colectivo que me dejaba ahí, yo ya sé que se suele trabar en la barrera de Av. Nazca y Av. Rivadavia, y preveo que el viaje no es de menos de 1 hora. Por lo tanto, además de paciencia, me llevo siempre algún libro copado.
Estaba yo sentada en paz cuando se me sienta al lado una mujer con uno de esos libritos para colorear de mándalas. "Que buena forma de relajarse", pensé, mientras imaginaba que esa mujer debía de tener un poco de paz interior. Esa paz que los mándalas, el yoga, y las cosas locas de la vida nos pueden proveer. Hasta pensé que en algún momento podría intentarlo yo, para apaciguar un poco algunos arrebatos de locura que suelo tener semanalmente. En fin, la cosa es que creí que esa mujer era una mujer tranquila. Esas deducciones que uno tiene cuando está al pedo en un largo viaje...
Llega la barrera del mal.
El colectivo, por supuesto, se traba. Yo ni pelota, estaba chocha leyendo el libro y no me importaba para nada el horario ya que no tenía una hora fija para llegar al local.
5 minutos. Nada.
10 minutos. Nada, colectivo mega trabado.
15 minutos... y mi compañerita de asiento empieza a romper las bolas. Sí, la de los mándalas. La que yo pensé que era tranquila.
Miraba la hora, miraba para adelante, se asomaba para ver la barrera (sí, vas a solucionar algo. Capaz tenía una mirada poderosa y creía que mirando fijamente al tren lo iba a acelerar...). Chasqueaba la lengua. Murmuraba. Y se puso DENSA. MUY DENSA.
No me podía concentrar en el libro porque la tipa a pura queja me jorobaba cada dos minutos.



Después de que pasó la barrera, se empezó a quejar de cualquier cosa, hasta cuando el pobre infeliz paraba para dejar subir gente.
Antes de bajarme le dediqué un "PERO QUE HINCHA PELOTAS EH", en la última queja que le escuché. Hubiera estado mejor poder convertirme en Bane (si no vieron la última de Batman son unos herejes de primera) y apoyarle la manito como él hacía en la película, pero como todo no se puede me conformé con imaginarlo.
¡DENSA! ¡PA QUE MIERDA QUERÉS LOS MÁNDALAS VOS!

22 de agosto de 2012

Charlas

Ayer estaba volviendo de ver a un cliente, en uno de esos viajes eternos de colectivo que parece que uno no llega más.
Tenía un libro a mano pero me colgué, vaya una a saber por qué, mirando por la ventana. Y entre cuelgue, descuelgue y vuelta a colgarme escuchaba fragmentos de una conversación entre un ancianito (de esos tan ancianitos que cuando hablan pareciera que patinan los postizos), y un hombre de unos 40 años más o menos.

Empezaron hablando de que los chinos, paraguayos, bolivianos, peruanos y etcéteras vienen acá a trabajar y a ocuparnos lugar porque acá los dejan entrar sin pedirles nada, y que ellos dicen que vienen a vivir a Argentina porque no les exigen nada y pueden vivir tranquilos. Seguido a eso, típicos comentarios racistas hitlerianos sobre lo desgraciados que somos por tener esas gentes en nuestra limpia comunidad. Era un tema poco interesante, así que mi oreja se bloqueó y volví a colgarme con la ventana.

<Bajada a la realidad> "(...) Y con esto de la internet ahora nos pueden controlar todo, tienen nuestros datos, donde vivimos, saben todo" <Colgada de la ventana>

(Inserte período de tiempo aquí)

<Bajada> "(...) Y cuando una pareja se pelea y discute, es porque tienen el demonio metido adentro. Porque todos somos pecadores (...)" <Colgada>

(Tiempo)

<Bajada> "(...) Todos nos tenemos que redimir de nuestros pecados, el Señor ya no va a resucitar pero nos va a venir a salvar solamente cuando aceptemos que estamos obrando mal. Él me lo dijo (...)" <Colgada mientras pienso "ah??">

(Tiempo)

<Bajada> El hombre que estaba a su lado le comentó, y no sé cómo fue la conversación a parar ahí, que había ido a pagar algo y no pudo porque se había caído el sistema. El anciano sabiondo le decía "Cuando se cae el sistema es que en los Estados Unidos nos están controlando, es la forma que tiene la tecnología de controlarlos a todos. Tocan sus botoncitos y ponen numeritos y nos tienen a todos controlados (...)" <Colgada mientras pienso en la Matrix>

Creo que en la última que me descolgué de la palmera y escuché algo más, seguía hablando el viejito en un monólogo sobre jesucristo el salvador, y que el pecado, y la vida y la muerte, blablabla hasta que el pobre hombre que estaba a su lado se bajó, y el viejo quedó murmurando en voz muy baja algo que quien sabe qué sería.
Cómo es que pasó de hablar con todo el racismo posible sobre extranjeros que viven acá, pasó por internet, siguió con el salvador jesús y el pecado, y terminaron con algo sobre los sistemas yanquis y la redención....no tengo la más mínima idea.
Interesante la ironía de ser un católico tan creyente, pero despreciar abiertamente a otros porque vienen de otro país y "te están robando". Y todavía lo despidió al otro con un "Dios te bendiga" cuando se bajó.

Que jodeputa, el viejito flashero.

20 de agosto de 2012

Desconsideración

Tengo una duda existencial respecto a un tipo particular de ropa interior femenina.
¿No se venden corpiños con un rellenito aunque sea mínimo para señoras grandes? Ni siquiera estoy diciendo un tipo push-up, sino algo, con un poquito de forma, aunque sea un toquecito de algodón...ALGUNA COSA. Porque sinceramente me está dando un poco de impresión últimamente notar los corpiños que usan esta raza de mujeres de edaddd avanzada.
No sé qué les pasará a ustedes, pero yo estoy cansada de ver esas berenjenas blandas que se bambolean para todos lados cuando caminan, rozando la buzarda, ¡y encima con TIMBRES!

¡Señora no sea sucia de mierda y póngase algo, por el bien de sus senos y la vista del resto de las personas!

¡Por un mundo SIN BERENJENAS MADURAS BAMBOLOSAS TIMBRUDAS!

13 de agosto de 2012

Aprender

A una semana nomás de habernos mudado, ya nos empezamos a dar cuenta de esas pequeñas cosas de las que uno no está al tanto cuando todavía vive en la casa de sus padres. Esas cosas que te dicen siempre, sobre todo cuando te quejás de ayudar en algo (ejemplo: ir a hacer las compras), pero no terminás de "entender" del todo (o te hacés el boludo, ¡bah!).
En este poco tiempo ya nos dimos cuenta que ir al supermercado es un viaje de ida. Comprar la comida no es cosa fácil, tanto por el tiempo que se invierte como por el dinero. Los sueldos no crecen exponencialmente con el precio de las cosas, esto lo sabemos todos, pero hasta que no tenés que ir con TU sueldito de morondanga al supermercado a apañarte de las cosas necesarias, no terminás de caer en esta realidad de mierda donde a veces te conviene comprar una lata de arvejas marca COTO, porque la de INCA sale dos pesos más. Donde si querés darte el gusto de garpar 20 mangos un queso (que es sinceramente eso, un gusto, porque te dura lo que un pedo en una canasta) por ahí tenés que decir "bueno, X cosa la compro en la próxima". Y ni hablar si tenés gente a comer a tu casa y no querés pasar por rata y tener solamente agua y galletitas pedorras (¡con suerte!) para ofrecer.


También nos damos cuenta que no es lo mismo convivir solos que en una casa con más gente. Nosotros al menos, vivíamos los dos juntos pero con mis viejos. Si bien siempre estábamos encerrados en la habitación (donde estaban las computadoras, la play y la cama: las tres mejores cosas de la casa), había situaciones que compartíamos. Algunas noches safaba de cocinar. La ropa se lavaba toda junta y mi vieja tenía la costumbre de hacerlo antes que el resto de la humanidad siquiera piense en despertarse. Planchaba en momentos extraños de la noche sin avisarle a nadie. La casa la mantiene limpia una señora que va dos veces por semana. Las compras las hacíamos entre todos en distintos momentos.
Acá tenemos que aprender a ir turnándonos para hacer las cosas. Yo cocino siempre, eso seguro, pero a veces él se ofrece por lavar los platos. Todavía no pude lavar casi nada de ropa porque hubo pocos días sin lluvia (hoy recién, pero tres boludeces) así que estuvimos aprovechando un lavadero que hay cerca, pero al menos él planchó sus camisas. Nos peleamos porque le pasa un trapo al piso pero yo lo sigo viendo sucio (no es que soy enferma, es que este piso es re buchón). Y a todas esas cosas que los que viven solos hace tiempo ya deben saber, hay que sumar que yo muchas veces trabajo los fines de semana. Hoy sin ir más lejos, se iban mis suegros después de pasar el día con nosotros a eso de las 8 de la noche y yo ya miraba con tristeza el plano arriba del escritorio, esperándome, porque lo tenía que entregar antes del lunes. Ahí se me fueron dos horas de mi libertad.


Mudarse los primeros días de mes también trae consigo esas perlitas divinas de la vida, a nosotros por citar un ejemplo a los dos (sí, D O S) días de estar acá adentro, nos trajeron la boleta de las expensas. ¡Unos divinos totales! ¡Y todavía el reventado del administrador me dio la bienvenida al edificio mientras me daba el palelito del infierno! Y ya el viernes, abajo de la piedrita de entrada que usan para sostener las boletas de todos los inquilinos y que no se vuelen al carajo con el viento, la boletita de gas. Manga de hijos de puta, ¡ese gas es del mes pasado!

Es increíble lo que cambia todo a sólo 8 días de vivir en otra parte. Y obvio, todavía no me acostumbro. Sigo sintiendo que estoy de vacaciones, como si fuera un alquiler temporario. Pero en este caso todo lo que hay de la puerta hacia adentro, es NUESTRO.

Que extraño poder decir eso. Aunque el sueldo no alcance, aunque nos apretemos en otras cosas, aunque puteemos al sistema porque no ganamos mejor...ES GENIAL.

7 de agosto de 2012

Otro comienzo

Y así un día, un 4 de agosto de 2012, a seis meses más o menos de cumplir 29 años, me fui de la casa de mis viejos.
Mientras escribo esto disfruto del silencio de este edificio, que al menos por dos años, si todo sale bien, me verá vivir entre sus paredes. Nos verá, bah, ya que aparte de que estoy empezando a ver esto de vivir sin mis padres, estoy empezando esto de vivir con otra persona.
Es todo tan raro, tan nuevo. Miro los adornos, la cocina, el baño, la habitación, y creo que no caigo todavía que todo esto es nuestro. Que realmente este va a ser nuestro hogar.
Se siente extraño y genial a la vez.

Por las dudas, ya empecé a pelear por la tapa del inodoro :P

31 de julio de 2012

Celuleando por el mundo XI

En algún lugar de capital federal, en la puerta de donde vive mi hermano:


Sentimientos encontrados. Por un lado, la puteada mental al forro que pintó eso en la puerta de entrada a unos departamentos. Por el otro....¡que buena idea!

27 de julio de 2012

Nothing else matters

El día está soleado y lindo.
Afuera cantan los pajaritos y se escuchan las palomitas.
Anuncian que el lunes va a ser un frío de la gran siete.
La inmobiliaria que me tiene que dar la llave del departamento para que novio vaya a verlo, hace una semana que se hace la otaria.
Llegué de pedo a fin de mes por exceso de ahorro pre-mudanza.
La perra se está portando para el traste y no sé si será una revolución loca de hormonas o qué.
Los muebles que quería comprar en una semana me aumentaron de precio.
Me quedé sin talco.

PERO NADA DE ESTO ME IMPORTA

PORQUE ESTA NOCHE............ BATMAN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Después de años de esperar (Nolan jueputa!), por fin te vuelvo a ver, superhéroe preferidooooooooooo!

22 de julio de 2012

Fantasmas

No soy de las personas a las que le molestan algunas fechas de estas comerciales que los humanos nos inventamos para lucrar, como la navidad, o el más reciente día del amigo (20 de julio acá en Argentina, no sé si se festeja en todos lados). Son fechas que me caen simpáticas, y aunque no parezca, me divierte tener excusas para juntarme con gente querida.
Tampoco me molesta que algunas personas que no vemos seguido se tomen la molestia de saludar, aunque sea bajo la excusa de tener un día "obligado", si esas personas de alguna forma siguen formando parte de nuestro presente.
Lo que sí me molesta, es esa gente fantasma que no aporta nada, que nunca está, que es como una bola de pasto que va a donde la lleva el viento, y de pronto viene y te saludan diciéndote cosas como que sos una persona irreemplazable en su vida, que te adoran y que gracias por existir, bla bla bla.
Me fastidia encontrarme fotos en el facebook donde me dejan boludeces alegóricas a esta fecha, o mandando mails luego de 1 año de no dar señales de vida para nada poniendo cosas cursis, ¿intentando qué exactamente? ¿Que uno se ablande y agradezca por conocer a esas personas? ¿Que de pronto se sienta feliz por la experiencia de tener tremendo adorno en la vida que cree que por dejar un mensaje de esos "pre grabado" nos cambia en algo?
No entiendo qué espera esta gente que uno responda. Pero me parece que la vida, al menos en este tipo de fechas, tiene algo así como un "firewall", porque ese filtro que te aplica el resto de los días que hace que esas personas NO aparezcan bajo ningún punto de vista, de repente deja de funcionar y toda clase de personajes estrafalarios se te acerca de alguna manera a agregarte en su saludo generalizado.
Patético.